MULTINACIONALES LAMENTAN QUE SIN TPP NO PODRAN EXTENDER SUS PATENTES

Las multinacionales estadounidenses lamentan la decisión del presidente Donald Trump de abandonar el Tratado Transpacífico (TPP) porque temen que ahora, sin la posibilidad de extender la exclusividad de sus patentes, se avecina una avalancha de genéricos en los países latinoamericanos y asiáticos.

El TPP extendía a ocho años el período de exclusividad de datos, para preservar el monopolio del titular de la patente y evitar que se filtraran copias genéricas, aunque PhRMA había quedado disconforme con el presidente Barack Obama porque pretendía doce años de exclusividad.

“El TPP consolidaba la exclusividad de mercado para los fabricantes de moléculas y productos biológicos, ahora las empresas de medicamentos pueden tener problemas con sus patentes”,  vaticinó Kevin Noonan, socio de la firma de abogados IP McDonnell Boehnen Hulbert & Berghoff.

Sin la protección del TPP “la puerta puede abrirse para los fabricantes genéricos y biosimilares que puedan reproducir los medicamentos de marca en el extranjero”, escribió la periodista Meghana Keshavan del Boston Globe Media.

La primera reacción fue la de Chile que tras la defección de Trump anunció que también abandonaba el TPP. 

No casualmente, el siguiente paso fue la aprobación en la Cámara de Diputados de Chile de una ley que autoriza a extender licencias obligatorias para regularr los aumentos de precios en los medicamentos. 

Una intensa campaña de OnGs y asociaciones de pacientes sobre el efecto monopólico en el sector farmacéutico que provocaría el TPP, se había instalado desde el año pasado entre los legisladores chilenos, cada vez más remisos a rubricar el acuerdo.

PhRMA había recurrido a sus lobistas en el Congreso estadounidense, especialmente entre los republicanos, para presionar a Obama para que extendiera a doce años la exclusividad de datos, una presión que en definitiva le jugó en contra porque con Trump se quedó sin el pan y sin la torta.   

Tal vez el presidente Donald Trump no se equivocó cuando recientemente afirmó que la industria farmacéutica “tiene muchos grupos de presión y un montón de cabilderos y mucho poder”.

Coincidentemente con el ingreso de Trump a la Casa Blanca, se conoció el dinero destinado a las actividades de lobby en Washington: PhRMA gastó 19,6 millones de dólares y BIOPharma otros 9,2 millones.

Entre las compañías farmacéuticas Amgen lideró el gasto en  9.9 millones de dólares. Pfizer se  ubicó segundo con 9,8 millones de dólares, precisó el sitio especializado STAT Plus.