EL ACUERDO CON EEUU POR PATENTES COMIENZA A LEVANTAR POLVAREDA

La diputada nacional Alcira Argumedo denunció que el reciente acuerdo firmado por el INPI y la oficina de patentes de Estados Unidos constituye una prebenda en favor de los laboratorios extranjeros, mientras que los nacionales comenzarán a moverse en la misma dirección en las próximas semanas.

“CAMBIEMOS sigue beneficiando con las patentes a los laboratorios estadounidenses, los mismos que generaron 7 millones de adictos a opiáceos”, escribió la legisladora en su twitter.

“Los funcionarios de CAMBIEMOS que están beneficiando a los laboratorios estadounidenses eran antes abogados de esos mismos laboratorios”, reforzó la diputada de Proyecto Sur.

Por su parte la especialista Vanina Lombardi escribió para la Agencia TSS de la Universidad Nacional de San Martín que “las patentes aprobadas en la oficina de marcas y patentes de los Estados Unidos (USPTO, por su sigla en inglés) ahora tienen tratamiento preferencial en la Argentina”.

“Desde la semana pasada –y por un período de prueba de tres años, hasta el 2 de marzo de 2020–, comenzó a regir un convenio bilateral denominado Programa Piloto de Procedimiento Acelerado de Patentes (PPH, por su sigla en inglés), firmado entre dicha oficina y el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) de la Argentina”, recordó la agencia TSS.

Lombardi reforzó que “de ese modo, cuando las solicitudes presentadas en Estados Unidos pasen el denominado examen de fondo, pueden tener prioridad para ser examinadas de modo acelerado en la Argentina, lo que si bien puede ayudar a acelerar los procesos de patentamiento en ambos países, a nivel local deja en clara desventaja a las solicitudes de patentes presentadas por investigadores e innovadores argentinos o de otros países no incluidos en el acuerdo, que seguirán atravesando el proceso de aprobación actual –que suele demorar años–, más estricto y con criterios de evaluación diferentes a los estadounidenses”.

Los criterios de patentabilidad en la Argentina “se actualizan constantemente y en su definición participan especialistas de diversos ministerios que puedan estar involucrados, como salud, ciencia o producción, por ejemplo”, explicó.

“Si bien los evaluadores locales aún deberán analizar las solicitudes estadounidenses y, “cuando se aceleran los procedimientos para aprobar una patente sin tener suficiente tiempo para hacer un examen de fondo o revisarlo bajo criterios propios, se puede tener un problema”, advirtió para TSS el especialista en propiedad intelectual Juan Ignacio Correa, investigador del Centro de Estudios Interdisciplinarios de Derecho Industrial y Económico (CEIDIE), de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Juan Ignacio Correa, hijo del prestigioso Carlos Correa, alertó que “en algún punto –lo que hace este acuerdo– es relegar algo de soberanía, porque si bien la oficina argentina tiene que volver a evaluar, estas prioridades por lo general terminan impulsando modificaciones a las leyes, para que terminemos adoptando los criterios de otros países”.

Los laboratorios nacionales que hasta ahora habían mantenido un bajo perfil en este tema, preparan una ofensiva que apuntará a que el INPI anule ese acuerdo que  podría convertirse en una “autovía” para la presentación de patentes estadounidenses.

Incluso, de patentes que en Estados Unidos no hubiesen completado el proceso de aprobación, advirtieron los especialistas a Pharmabaires.