El PAMI DENUNCIÓ EL CONVENIO FIRMADO HACE APENAS 90 DÍAS

Sergio Cassinotti, Director del PAMIEl Convenio PAMI duró menos que Edgardo Bauzá al frente de la Selección Nacional. El nuevo director, Sergio Cassinotti, envió una carta documento a las tres cámaras farmacéuticas el último viernes, para denunciar el convenio que firmó su antecesor Carlos Regazzoni.

Al denunciar el convenio, Cassinotti obliga a reiniciar una discusión a partir del 2 de mayo y mientras tanto la industria debe seguir entregando medicamentos, por existir un período de preaviso del que hizo uso el nuevo director del PAMI.

También es cierto que la industria podría también patear el tablero. Pero esa opción para algunos laboratorios sería el camino más rápido hacia la quiebra. Y para todos, el escarnio de los medios de difusión, por dejar sin medicamentos a los “viejitos”.

El convenio denunciado fue firmado entre el ex director Carlos Regazzoni y la industria a fines de enero. Con forcet y luego de negociaciones áridas e intensas, que habían comenzado en noviembre.

El nuevo director considera que la industria todavía puede hacer un nuevo ajuste. En ambulatorios, tiras reactivas y oncológicos. Se lo adelantó a sus interlocutores cuando los recibió el viernes 21 de abril.

El director del PAMI admitió en esa reunión que el organismo funciona con un déficit mensual de mil millones de pesos y pidió otro ajuste draconiano.

El miércoles pasado se reunieron los equipos técnicos y legales del PAMI y la industria. Fracaso total. 

Cuarenta horas después la carta documento que anula lo que se firmó hace apenas 90 días.

Cassinotti quiere combatir la corrupción del PAMI, un problema endémico. Si no fuese así no habría sindicalistas dueños de caballos de raza que pasean en la Exposición Rural y mansiones en Cariló y que en tiempos de Raúl Alfonsín, cuando retornó la democracia, viajaban desde Moreno y General Rodríguez en el Sarmiento.

La industria comparte el diagnóstico pero los caminos se bifurcan cuando se buscan las soluciones.

“El desvío de medicamentos es del 30 por ciento promedio. En provincias como Santiago del Estero y Formosa se recetan más antigripales que en la Ciudad de Buenos Aires”,  comentó un vocero de la industria.

Si este cálculo es apropiado, con un convenio de 2.500 millones de pesos mensuales el desvío es de 750 millones de pesos mensuales. Y alrededor de 8.200 millones anuales.

Cassinotti también se propone ajustar aún más los beneficios de la resolución 337 que garantiza medicamentos gratuitos, ahora solo para los jubilados que perciban menos de 8.500 pesos mensuales.

Esa vara caprichosa que puso Regazzoni tampoco sobrevivirá al ajuste que se viene.

Y también se viene una campaña mediática del PAMI para presentar a los laboratorios como “los malos de la película”. 

Lo hizo Regazzoni cuando se empantanaron las negociaciones y ya lo hizo la nueva conducción al filtrar a La Nación que la industria “enfriaba” las negociaciones para ganar tiempo.

En esa filtración, los voceros “off de record” anticipaban que el convenio no sobreviviría al invierno, cuando más se consumen medicamentos a través del PAMI.

La pregunta que muchos se hacen es si Mario Quintana, el poderoso vicejefe de Gabinete, es quien ordena los ajustes en el PAMI y por eso Regazzoni debió abandonar el cargo.

Quintana es el fantasma que recorre todas las negociaciones con la industria desde que saltó de Farmacity al Poder Ejecutivo y en los últimos días fue denunciado ante la justicia por el diputado nacional Rodolfo Tahilade (FVP)  para quien Regazzoni fue eyectado del cargo por el vicejefe de Gabinete por “interferir con sus negocios”.

"Resulta claramente comprobable que el funcionario Quintana mantiene sus intereses en el negocio farmacéutico. Y esto permite ratificar lo evidenciado por la Revista Noticias, a través del entorno íntimo de Regazzoni", sentenció Tahilade en la presentación judicial.

En el escrito, el legislador asegura que luego de la renuncia de Regazzoni "empezaron a circular diferentes rumores relacionados con la situación: la negativa a profundizar los recortes, por un lado, y los conflictos con el empresario farmacéutico y vicejefe de Gabinete de Ministros, Mario Quintana, por otro".

La denuncia del diputado nacional es compartida por muchos empresarios de la industria y por los colegios farmacéuticos. 

Pero, difícilmente se sustenten ante un juez porque las únicas evidencias son las versiones publicadas por Noticias y otros medios de comunicación.  Un editorial de Ricardo Roa en Clarín, destrozando a Regazzoni, también podría servir de elemento de prueba para sumar al expediente.

Pero son evidencias débiles para demostrar que Quintana maneja el PAMI desde las sombras para liquidar a sus enemigos de la industria. La justicia debería ser más seria que la sumatoria de recortes periodísticos.

Al margen de los nombres y las versiones conspirativas, a partir de ahora comienza una etapa signada por la incertidumbre sobre el futuro del convenio de prestaciones en medicamentos para 5 millones de jubilados.

La misma incertidumbre que a miles de argentinos les devela quien será el futuro técnico de la selección.

Por suerte, por ahora los afiliados del PAMI no tienen una medida de la realidad y de las incertidumbres del futuro.