PAMI TIENE BUENAS NOTICIAS PARA LOS LABORATORIOS

Una buena noticia para la industria. El PAMI está pagando en término y, especialmente, está reduciendo en alrededor de 200 mil unidades el consumo mensual de medicamentos  para sus afiliados, acercándose a los niveles de demanda que se comprometió en el nuevo convenio.

A un mes de rodaje del nuevo convenio (o su versión remozada), el titular del PAMI Sergio Cassinotti parece que le está encontrando la vuelta al persistente descontrol que por abuso o corrupción, era una sangría permanente por la que se agotaban los recursos del organismo.

“El PAMI viene reduciendo  el consumo de medicamentos a un promedio de alrededor de 200 mil unidades mensuales”, aseguraron voceros de la industria.

Se trata básicamente del ajuste en los medicamentos con cobertura del 100 por ciento que el PAMI entregaba (y aún entrega) a través de la resolución 337.

El nuevo convenio compromete al PAMI a reducir el consumo de medicamentos hasta nivelar  la demanda en  2.400 millones de pesos mensuales, cifra que le pagará a la industria durante tres meses.

El excedente del consumo  de los próximos meses, que no debe superar  los 250 millones de pesos mensuales, será  asumido por los laboratorios mediante un “puente financiero” que Cassinotti se comprometió a saldar a partir de fines de septiembre.

Para alcanzar el objetivo propuesto, el PAMI debe reducir sensiblemente  el presupuesto destinado a medicamentos y controlar  la demanda mensual, hasta nivelar con la cifra que le paga a la industria.

Cassinotti  parece haber encontrado la puerta correcta y la pregunta es si su gestión goza de algún misterio o de un aura divina. Ninguna de las dos opciones.

“Se están aplicando los controles que siempre desde la industria hemos reclamado. Se están combatiendo focos de corrupción que eran evidentes y que también habíamos señalado”,  explican, en términos terrenales, los voceros de la industria.

Hay mejores auditorias”, coinciden los funcionarios de la actual gestión del PAMI. Especialmente sobre los médicos que tenían la birome fácil y los recetarios multiplicadores de prescripciones. Ahí se puso un límite a la cantidad de recetas mensuales.

Los  actuales funcionarios no quieren pasar facturas a sus antecesores,pero aportan algunas estimaciones de los fondos millonarios malgastados durante los siete años de la gestión de Luciano Di Cesare. Tiempos de gastos ficticios y de nulas o ineficientes auditorias.

Tal vez ahora la pregunta es ¿si era posible, porque no se hizo antes?....Nadie desde el PAMI quiere explayarse sobre los desfasajes del pasado y en todo caso recomiendan acudir a los archivos.

Sí rescatan de Cassinotti que llegó al PAMI curtido de su paso por obras sociales sindicales y especialmente en el IOMA, la obra social bonaerense que fue  un excelente banco de pruebas.

Precisamente, ahora la industria ha comenzado a renegociar el convenio que tiene con el IOMA y que está caído desde hace casi un año.

Cassinotti  estaba renegociando con la industria cuando lo trasladaron de La Plata al PAMI. 

Su sucesor, Carlos D`Abate, ha ofrecido un incremento del 10 por ciento del convenio precedente.  La industria rechazó la oferta por insuficiente. Pero las negociaciones están lanzadas y antes de fin de mes puede cerrarse un nuevo convenio.