SIDUS LANZA DUOMAX

SIDUS LANZA DUOMAX, LA SINERGIA QUE ATACA “LAS DOS CARAS” DEL DOLOR CON LA MAYOR EFICACIA Y SEGURIDAD

El nuevo medicamento –de expendio bajo receta– combina ibuprofeno y paracetamol en las dosis exactas que permiten el mayor efecto analgésico para dolores leves a moderados, con el menor consumo y minimizando los riesgos que habitualmente se asocian a los antiinflamatorios.

Los más recientes estudios neurocientíficos sobre el dolor han permitido saber que se trata siempre de un fenómeno de doble faz, ya que por un lado algo sucede allí donde duele y, por el otro, el registro y el “significado” del dolor –esa sensación que sólo conoce quien lo padece y que es imposible de transmitir con exactitud– se produce siempre en los centros nerviosos localizados en el cerebro. Los diferentes analgésicos conocidos actúan de distintas maneras sobre alguna de estas “dos caras” del dolor.

Con su exclusiva y novedosa combinación de 400 mg de ibuprofeno y 325 mg de paracetamol, DuoMax de Sidus ofrece ahora la opción más adecuada para el tratamiento de dolores leves a moderados, justamente gracias a su capacidad de atacar esos dos aspectos del fenómeno. El poder antiinflamatorio del ibuprofeno actúa a nivel periférico, mientras que el paracetamol, con su óptima tolerancia gastrointestinal, opera directamente sobre la sensación de dolor. Como resultado, se obtiene con la mayor seguridad posible y el menor riesgo de efectos adversos una acción analgésica que de otra manera sólo se conseguiría con dosis mayores.

De expendio exclusivamente bajo receta, DuoMax se presenta de este modo como una nueva y eficaz herramienta para el médico a fin de tratar todo tipo de dolores de intensidad leve a moderada, tanto agudo como crónico.

El poder de una sinergia

Una sinergia es una combinación en la que el efecto del todo es más que la simple suma de las partes. Con referencia a los analgésicos de uso común –sin tener en cuenta los opiáceos, que son mucho más potentes pero con importantes riesgos asociados, sobre todo, a su carácter potencialmente adictivo– se ha descubierto recientemente que la  combinación de dos fármacos diferentes en un solo comprimido puede proporcionar mejor alivio del dolor agudo que cualquiera de sus componentes por separado, para una gama de síntomas que van desde el dolor de cabeza hasta los posoperatorios, la dismenorrea o traumatismos leves.

El ibuprofeno, desarrollado en la década de 1960, es un antiinflamatorio no esteroide con fuerte efecto analgésico ampliamente usado para tratar dolor agudo y crónico. Actúa directamente sobre el proceso inflamatorio inhibiendo una enzima (la llamada COX-2), con lo cual impide la generación de prostaglandinas, que son las mediadoras químicas que disparan el proceso del dolor en el sistema nervioso periférico. Se absorbe rápidamente por vía oral y logra su efecto completo entre 1 y 2 horas después. En dosis únicas de 200 a 800 mg, este efecto es lineal, es decir, tanto mayor cuanto mayor es la dosis.

En cuanto al paracetamol (o acetaminofeno), comenzó a usarse en el Reino Unido a partir de la década de 1950 cuando se descubrió que era el verdadero componente activo de dos antipiréticos usados desde hacía décadas (acetanilida y fenacetina), y por su alta seguridad y su tolerancia gástrica algunas de sus presentaciones pasaron a ser de venta libre en 1963. Hoy el paracetamol en dosis de 1g se considera tratamiento de elección por sobre la aspirina en dolores posoperatorios leves y otros no tan leves, como los de cirugía maxilar.

La historia del paracetamol es interesante porque originariamente se pensaba que su mecanismo de acción era similar al de la aspirina, inhibiendo la COX responsable de los procesos inflamatorios. Recién hacia 2002 se descubrió que su principal efecto como analgésico se da a nivel del sistema nervioso central –en el cerebro, donde se reciben las señales provenientes de los nervios periféricos– y que prácticamente no afecta los niveles de prostaglandinas. Como estas últimas tienen un efecto protector de la mucosa gástrica además de estar involucradas en la génesis del dolor, el hecho de que no disminuyan explica por qué el paracetamol a las dosis habituales (que son de 500 y 1000 mg en adultos, con un máximo de 4000 mg diarios) casi no afecta al aparato digestivo.

La combinación entre ibuprofeno y paracetamol potencia los efectos de cada droga y proporciona niveles adicionales de analgesia sin necesidad de aumentar las dosis y, por lo tanto, brindándole al paciente un eficaz alivio del dolor y manteniéndolo a la vez lejos de las dosis máximas recomendadas.

De esta manera, DuoMax ofrece una nueva opción de doble acción eficaz y más segura para el manejo del dolor, con menor riesgo de efectos adversos.