MEDICAMENTOS TRUCHOS EN ESPAÑA Y ARGENTINA

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Un desafío global

Los remedios falsificados, robados y adulterados conforman sin duda uno de los mayores peligros para la salud individual y colectiva y son uno de los desafíos globales más importantes de nuestro tiempo, en el que se han focalizado los organismos de farmacovigilancia más famosos internacionalmente como la FDA (Federal Drug Administration en USA) la Agencia Europea de Medicamentos o la ANMAT en la Argentina,  cuya directora es Nélida Bisio y que tiene bajo su órbita al área de Evaluación y gestión de Monitoreo de Productos para la Salud y está dirigida por la recientemente designada bioengeniera Emilce Gabriela Vicentin.

En España prácticamente una vez por semana el sistema de verificación hace sonar sus alarmas por la detección de alguna irregularidad en torno a los medicamentos.
Justamente el medio español PlantaDoce alude a los cinco años que cumple el Sistema Español de Verificación de Medicamentos (SEVeM), “consolidándose, señala, como un proyecto de éxito entre las autoridades sanitarias, industria farmacéutica, oficinas de farmacia y distribuidores para garantizar la seguridad y verificación adicional de cada medicamento comercializado legalmente en España”.

PlantaDoce proporciona info muy interesante sobre el tema: “el 9 de febrero de 2019, puntualiza, los nuevos envases de fármacos incorporaron un código datamatrix y un dispositivo contra la manipulación para evitar la entrada de productos farma falsificados. Desde entonces, con aproximadamente 7.300 millones de códigos cargados, más de 3.200 millones de dispensaciones y con 543 laboratorios, 340 entidades de distribución, 22.220 farmacias, 206 hospitales privados y 42 farmacias militares conectados, el SEVeM está evolucionando con pleno rendimiento”.

En la Argentina el Sistema Nacional de Trazabilidad de Medicamentos previene cualquier irregularidad: controla las especialidades medicinales y erradica aquellas que sean ilegítimas.

Este sistema tiene por objetivo controlar los medicamentos y contribuir a erradicar la circulación de aquellos que sean ilegítimos, optimizando los procesos de distribución de los productos, dificulta el acceso de los que sean ilegítimos convirtiendo su dispensa en un acto seguro.

En la Argentina es posible el seguimiento de cada producto en su recorrido desde los laboratorios, droguerías y distribuidora, operadores logísticos, hasta la dispensa al paciente en la farmacia o el lugar de asistencia.

Por su parte la industria farmacéutica, en la Argentina, es una de las más reguladas que existen: las buenas prácticas de manufacturas tienen estándares de seguridad y confiabilidad internacionales (Véase normas GMP) adaptadas a los más niveles globales más exigentes.

Por supuesto los laboratorios no pueden responsabilizarse de lo que ocurre puertas afuera de la empresa y allí es donde el sistema nacional de trazabilidad hace el resto.

Para quienes adquieren medicamentos, además de chequear el troquel correspondiente con su número de lote, fecha de vencimiento y  que no tenga ningún tipo de adulteración, existe una premisa de oro para garantizar la legitimidad de los productos: ignorar absolutamente cualquier canal de ventas y comprarlos, exclusivamente, en una farmacia donde un profesional farmacéutico se transforma en el principal aliado de la salud.