DIPUTADOS EMITIÓ DICTAMEN FAVORABLE AL TRATADO DE PATENTES, PERO INTRODUJO CAMBIOS PARA RESGUARDAR LA EVALUACIÓN LOCAL
Las comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria de la Cámara de Diputados emitieron dictamen favorable al proyecto de adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), un acuerdo internacional firmado por el país en 1970 y que había obtenido media sanción del Senado en 1998.
Sin embargo, el oficialismo aceptó introducir una modificación clave: la adhesión se realizará con una reserva sobre el Capítulo II del tratado, vinculado al examen preliminar internacional de patentabilidad. Debido a este cambio, el proyecto deberá regresar al Senado en caso de ser aprobado en el recinto.
El dictamen obtuvo el respaldo de La Libertad Avanza, junto a diputados de la UCR, Innovación Federal, Provincias Unidas, Independencia, Por Santa Cruz y Adelante Buenos Aires. En tanto, la Coalición Cívica y Unión por la Patria presentaron dictámenes de rechazo.
También llamó la atención que parte del bloque del PRO acompañara la iniciativa en disidencia.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Juliana Santillán, sostuvo que el tratado permitirá “reducir costos, tiempos y trámites administrativos” para los inventores argentinos. Además, remarcó que el PCT “no concede patentes automáticamente, no reemplaza a las oficinas nacionales y no implica resignar soberanía”.
En la misma línea, el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, defendió la adhesión al afirmar que facilitará que los innovadores argentinos puedan realizar “una sola solicitud internacional” sin tener que iniciar trámites país por país.
Puntos sensibles
La principal discusión giró en torno al impacto que podría tener el tratado sobre sectores estratégicos como la industria farmacéutica y la producción de semillas.
Finalmente, el Gobierno aceptó excluir temporalmente el Capítulo II, en medio de planteos realizados por los máximos representantes de la industria farmacéutica nacional y otros sectores productivos. Desde la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) señalaron que esta modalidad ya fue utilizada por distintos países al momento de adherir al PCT, incluyendo a Estados Unidos, España, Corea del Sur y recientemente Uruguay.
Según explicaron desde el sector, la reserva permite avanzar de manera gradual y preservar herramientas de evaluación local sobre las solicitudes de patentes y además puede fortalecer al INPI, el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual, máxima autoridad en la materia.
Uno de los principales obstáculos que puede presentar el patentamiento indiscriminado, es el posible avance de prácticas conocidas como “evergreening”. Este mecanismo consiste en extender artificialmente la duración de una patente mediante modificaciones menores o poco significativas sobre un producto ya existente.
En el caso de los medicamentos, esto podría traducirse en una prolongación indebida de la exclusividad comercial, retrasando la aparición de versiones genéricas más accesibles o de medicamentos biosimilares y generando un impacto negativo en los precios.
Por ese motivo, distintos sectores consideran importante que la Argentina mantenga capacidad de análisis propio sobre qué innovaciones realmente merecen protección y cuáles representan cambios marginales utilizados únicamente para extender privilegios comerciales indebidamente.
Qué implica el PCT
El Tratado de Cooperación en Materia de Patentes reúne actualmente a 158 países y busca simplificar los trámites internacionales de patentamiento. Su objetivo es que un inventor pueda presentar una única solicitud con validez inicial en múltiples jurisdicciones.
Desde el Gobierno aseguran que la adhesión permitirá reducir burocracia y costos para investigadores y empresas argentinas, que hoy deben realizar presentaciones en el exterior porque el país no cuenta con una oficina receptora habilitada dentro del sistema.
Una de las críticas que se le formula al PCT, impulsado por el el acuerdo comercial con Estados Unidos, es el predominio en el sistema de los países altamente desarrollados.
No obstante, el debate continúa abierto respecto del equilibrio entre facilitar la innovación y proteger el desarrollo de sectores nacionales estratégicos, especialmente en áreas sensibles como la producción de medicamentos, donde la mencionada adhesión a una reserva del capitulo dos puede favorecer al país en las decisiones sobre que productos son realmente aptos para patentar.
Fuente: El Parlamentario