TRUMP, EN UNA NUEVA BATALLA JUDICIAL CON LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA POR EL PRECIO DE LOS MEDICAMENTOS

La patronal farmacéutica PhRMA demandó al Gobierno estadounidense para frenar un sistema que vincula los precios de ciertos medicamentos con los de otros países. La disputa podría tener consecuencias para la industria y los mercados europeos, incluida España.

La industria farmacéutica estadounidense llevó a los tribunales una de las iniciativas sanitarias más controvertidas de Donald Trump. La asociación PhRMA, que representa a los principales laboratorios innovadores del país, busca frenar una regulación que, según sostiene, excede las facultades legales del Gobierno.

La demanda, presentada la semana pasada ante un tribunal federal de Washington, apunta contra el programa GLOBE, que vincula los precios de determinados medicamentos cubiertos por el sistema público Medicare con los valores de referencia de otros países. La acción también alcanza al Departamento de Salud y Servicios Humanos y a su secretario, Robert F. Kennedy Jr.

Por qué la industria decidió demandar ahora

Según los análisis del sector, PhRMA busca establecer un límite legal a la capacidad del Gobierno para intervenir en los precios de los medicamentos. La patronal cuestiona que las autoridades sanitarias puedan introducir estos cambios sin una autorización específica del Congreso.

La preocupación es que GLOBE siente un precedente para futuras medidas de control de precios basadas en comparaciones internacionales.

El conflicto también se relaciona con los acuerdos que la Casa Blanca negoció con más de dos docenas de farmacéuticas, entre ellas Pfizer, Eli Lilly y Novo Nordisk. Esos convenios incluyen compromisos comerciales y exenciones de determinadas medidas arancelarias, pero tienen una duración limitada.

Desde la perspectiva de la industria, frenar GLOBE ahora podría impedir que el Gobierno amplíe su alcance cuando esos acuerdos dejen de estar vigentes. Se trata, no obstante, de una interpretación de la estrategia legal de PhRMA. La Administración defiende que tiene facultades para probar nuevos mecanismos de pago destinados a reducir el costo de los medicamentos.

Qué es GLOBE y cómo funciona

El programa GLOBE modifica el cálculo de las devoluciones que determinados fabricantes deben realizar dentro de Medicare Parte B, que cubre numerosos medicamentos administrados en consultorios, clínicas y otros centros sanitarios.

El sistema incorpora precios de referencia de 19 países, entre ellos España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Japón y Canadá. El objetivo del Gobierno es utilizar esos valores para modificar cuánto deben reintegrar los laboratorios por determinados tratamientos.

La regulación contempla medicamentos para enfermedades como el cáncer, las patologías autoinmunes y la artritis. Su implementación está prevista para abril de 2027 y se extendería hasta marzo de 2032.

Sin embargo, no alcanza a todos los medicamentos: entre las excepciones figuran determinados productos derivados del plasma, terapias celulares y génicas y algunos fármacos destinados exclusivamente a enfermedades raras.

Por qué importa en España y Europa

La inclusión de España en la lista de referencia abre interrogantes sobre los efectos que la política estadounidense podría tener en otros mercados.

El temor de parte del sector es que los laboratorios modifiquen sus estrategias comerciales para evitar que los precios más bajos de algunos países europeos condicionen los ingresos que pueden obtener en Estados Unidos.

En declaraciones al sitio web El Economista.es, Jaume Puig-Junoy ha advertido sobre el riesgo de que estas políticas influyan en las decisiones de las multinacionales e incluso retrasen la llegada de nuevos tratamientos a determinados mercados europeos.

Ese escenario, sin embargo, no está confirmado. La inclusión de España en el sistema no implica una reducción automática de los precios locales ni un retraso inevitable en el lanzamiento de medicamentos. Los efectos dependerán de cómo se aplique la regulación y de las decisiones de cada compañía.

Una disputa con consecuencias potenciales

El enfrentamiento entre PhRMA y la Administración Trump plantea una cuestión central: hasta dónde puede llegar el Gobierno para modificar los precios de los medicamentos sin una intervención específica del Congreso.

Mientras la industria busca limitar el alcance legal de GLOBE, la Casa Blanca defiende la comparación internacional como una herramienta para revisar el costo de los tratamientos financiados con fondos públicos.

La Justicia deberá determinar si la Administración actuó dentro de sus competencias. Su decisión podría influir en futuras políticas de precios en Estados Unidos y en las estrategias comerciales de las farmacéuticas en Europa.