TIEMPOS DIFICILES

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El aumento del 2 a 2,6 por ciento concedido por la Secretario de Comercio no dejó conforme a nadie. Ni a los laboratorios ni a los farmacéuticos. Voces coincidentes hablan de la pérdida de rentabilidad. Y pese a la promesa oficial de “volver a hablar” a fines de mayo para una actualización en junio, la sensación es que se prologan los tiempos difíciles.

El secretario de Comercio, Augusto Costa, autorizó un incremento hasta 2,6 por ciento (para los laboratorios pequeños y medianos) y de 2 por ciento para el resto. Y después dejó abierta una puerta, una promesa…

A esta altura son muchos los que extrañan al controvertido Guillermo Moreno. En sus tiempos “había una reunión en enero, una pauta de incrementos parciales hasta diciembre y cumplía con su palabra. Ahora hay que entrar en la negociación cada vez, en la franela constante con Costa…y así van pasando los meses y te come por lo menos un aumento..” se quejó un vocero de la industria.

La negociación con Costa fue “a puertas cerradas y muy peleada”, admitió el diario oficialista Tiempo Argentino.

“Es cierto, las negociaciones cada vez se ponen más tensas”, coincidieron los voceros de la industria.

Tiempo Argentino, convertido en el intérprete de la posición del gobierno, aseveró que el aumento del 2 por ciento “es la propuesta adecuada” ya que “tomaba en cuenta todas las variables vinculadas a los costos empresarios, incluida la salarial”.

Diferente es la opinión de la industria que anticipa que el magro aumento es una barrera infranqueable para discutir paritarias, levantada por la propia Secretaria de Comercio. Causa y efecto. Acción y reacción.

El sindicato de la Sanidad (ATSA) ha comenzado las negociaciones “informales” con las cámaras empresarias y el primer pedido osciló en 38 por ciento. Dirigentes sindicales no confirmaron ni negaron. Simplemente recordaron que el año pasado consiguieron el 33 y 34 por ciento de incremento. Por ahí, nunca menos, viene el pedido.

Un informe de M&S Consultores aportó recientemente un informe sobre el “Sistema de Precios” desde enero 2002. Según ese relevamiento, las carnes aumentaron 1.922 por ciento, las verduras 1.913 por ciento y los lácteos el 1.504 por ciento. Los combustibles a su vez se incrementaron 1.142 por ciento.

Los medicamentos en igual período se incrementaron 443 por ciento.

Los farmacéuticos también sumaron su voz disonante. “A las farmacias no les alcanza: el gobierno autoriza una suba mínima del precio de los medicamentos”, tituló el sitio especializado Mirada Profesional.

Los voceros de las federaciones y colegios farmacéuticos coinciden que afrontan tiempos difíciles: “alquileres con el 35 por ciento de incremento, una inflación de al menos 30 por ciento,  aumentos salariales de alrededor del 35 por ciento e impuestos y tasas municipales que aumentaron 40 por  ciento”.

“Así no se puede tener mucho tiempo las persianas levantadas”, advirtieron.

“Los medicamentos más vendidos dejan ganancias menores al precio de un kilo de carne”, compararon.

“La suba aprobada vuelve a dejar al sector en el peor escenario”, escribió Mirada Profesional, recordando que el reciente acuerdo paritario con los empleados de farmacia nucleados en ADEF incluyó aumentos salariales del 32 al 35 por ciento.

“Como ya ocurrió el año pasado, cuando la inflación triplicó la suba promedio de los medicamentos, las farmacias deben afrontar con su rentabilidad esta diferencia abismal”, coincidieron fuentes del sector.

La lectura política del año electoral indica que por lo menos hasta agosto, el mes de las elecciones primarias,  no habrá cambios en la política de precios.

Y después, difícilmente alguien querrá quemarse las manos o  la candidatura asumiendo el atraso en el precio de los medicamentos.   

Solo las cámaras farmacéuticas salvarán a la industria…si quieren salvar al barco con todos sus tripulantes, en vez de salvarse solos….