SATISFACCION CON EL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD

Una encuesta de la Fundación  Sanatorio Güemes  sobre los sistemas de salud de la Ciudad de Buenos Aires arrojó un elevado índice de satisfacción de los usuarios y la coincidencia de que “los mejores profesionales atienden en el sistema público”,  opiniones que derriban uno  de los “mitos urbanos” sobre las deficiencias o carencias de los hospitales públicos porteños.

El estudio que abarcó a más de mil consultas de usuarios además de profesionales de la salud, indicó que el 53 por ciento tiene cobertura de obras sociales, 27 por ciento recurre al hospital público y el 14 por ciento es abonado a la medicina privada.  “Como ciudadanos, es obvio que todos tienen derecho a la atención pública y gratuita”,  remarcaron los autores de la encuesta.

La encuesta arrojó una imagen positiva del 62 por ciento para los hospitales públicos, 52 por ciento positiva para las prepagas  y 68 por ciento positiva para las obras sociales. En términos comparativos, el hospital público goza de mejor imagen que Osde o Medicus, por ejemplo.

Entre los profesionales de la salud,  la atención de los hospitales públicos recogió 77 por ciento de respuestas positivas contra 21 por ciento  negativas.  A su vez,  entre los médicos de las obras sociales las respuestas fueron de 62 por ciento positivas y 32 por ciento negativas. La imagen de las prepagas entre los profesionales fue de 71 por ciento a favor, pero recogió 23 por ciento negativo.

En conclusión, para los médicos es el hospital público el que trasmite la mejor opinión sobre el sistema sanitario de los porteños.

Sumados los tres segmentos,  el  66 por ciento calificó de “positiva”  la atención médica que recibe e incluso un 11 por ciento de esas respuestas la resaltaron como “muy buena”.

Las prestaciones desde el hospital público a las prepagas recibieron  33 por ciento de respuestas negativas (7  por ciento calificó de “muy mala”).

Entre los médicos la percepción del sistema de salud también fue positivo porque sólo el 20 por ciento calificó de “malo” el sistema de salud existente en la Ciudad de Buenos  Aires en sus tres segmentos.

Por el contrario, el 52 por ciento de los encuestados consideró que el sistema de salud “está mejor” que en el pasado, lo que contradice las afirmaciones  -muchas veces sin sustento- de que “antes estábamos mejor”.

Entre las demandas al hospital público figuró en primer lugar “la calidad de los profesionales” con el 27 por ciento de las respuestas, el 13 por ciento pidió “que no haya que esperar mucho”, otro 13 por ciento reclamó por “tecnología para hacer diagnósticos”, el 11 por ciento que “atiendan todo el día”, el 10 por ciento “que traten bien” a  los pacientes y solo el 3 por ciento pidió que desde el hospital público “entreguen medicamentos gratis”.

Federico Tobar, consultor internacional en Política de Salud, doctorado en Ciencias Políticas y licenciado en Sociología (UBA),  remarcó que los encuestados, al margen del sistema de cobertura del que disponen,  consideraron que “los mejores médicos están en el hospital público”.

“Encuestas similares realizadas en otros países, incluso desarrollados, sobre la satisfacción en los sistemas de salud, han arrojado que los períodos de espera y el poco tiempo de la consulta o la falta de comunicación con el profesional aparecen como principales demandas. Pero no es el caso de los argentinos”,  resaltó Tobar, durante la presentación de la encuesta junto con Rodrigo Lugones,  graduado de la School of Political Management,  de la George Washington University.

El sector de menores recursos que acude al hospital público “se queja de los esperas, pero no lo considera tan grave.  En cambio sería grave para el usuario de una prepaga levantarse a las tres de la mañana para acceder a un turno. En ambos sectores, en cambio, se valora la libertad de elegir al médico de cabecera”, señalaron durante la presentación en la Fundación Güemes.

Precisamente, esa demanda se circunscribe a los usuarios de las obras sociales porque entre las principales demandas figuraron “los turnos rápidos” con el 36 por ciento de las respuestas y “cartilla amplia en opciones”, como segunda requisitoria.

“En la ciudad de buenos aires hay una red de salud que me contiene”,  sintetizaron los autores de la encuesta,  al trasmitir la sensación de los encuestados,  en torno a la cobertura sanitaria. 

Incluso, Tobar mencionó que el 22 por ciento de los encuestados respondió tajantemente que “los políticos no se metan con el sistema de salud”,  adoptando una posición defensiva ante eventuales modificaciones.

Igualmente, Tobar a modo de conclusión, introdujo algunas propuestas para mejorar el sistema de salud de Argentina, como “la historia clínica única y digital” de cada paciente, que gozó de 91 por ciento de aceptación entre los médicos.

“Uruguay, que no es Suecia, está logrando avances en la historias clínicas unificadas y para fin de año espera tener fichas clínicas únicas y digitales del 70 por ciento de la población”, explicó Tobar.

En cambio en Argentina, “no tenemos una historia clínica de los pacientes, es como el tejido de Penélope que se teje y se desteje. Un paciente aparece en el servicio público o privado y desaparece en el otro”, comparó Tobar.

“Es para conseguir un sistema racional  de salud”, agregó Tobar sobre la utilidad de este sistema y remarcó que “la opinión de los pacientes y los médicos sobre los sistemas de salud es también una misión sanitaria”.

 

Los gráficos y el video del estudio de opinión de pacientes y médicos sobre el sistema de salud en Argentina, realizados desde la Maestría en Administración de Sistemas y Servicios de Salud de la Facultad de Medicina de la UBA y la Fundación Sanatorio Güemes, y presentados el  30 de agosto pasado están disponibles en:

http://www.fsg.org.ar/20120830.htm