“LA SALUD NO ESTÁ EN LA AGENDA DE NINGUNO DE LOS CANDIDATOS”, SOSTUVO EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD ISALUD

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Rubén Torres, rector de la Universidad Isalud, lamentó que la salud carezca de relevancia en los programas de los candidatos presidenciales, durante la presentación de la actualización del Programa Médico Obligatorio (PMO), un trabajo de lectura necesaria para el futuro gobierno.

“La salud lamentablemente no está en la agenda política de ninguno de los candidatos”, afirmó Torres, durante la actualización del PMO presentado por la Universidad Isalud y Prosanity Consulting.

Dentro de los resultados que arrojó el estudio, se destaca un incremento interanual del 65.8% respecto al año anterior sólo considerando el valor que debe financiar el seguro social obligatorio y un gasto creciente en medicamentos que ya representa el 36 por ciento del total. Los autores aclararon que el estudio finalizó en julio pasado, previo a la estampida inflacionaria pos PASO.

Además, como señal de alarma, el estudio detectó que solo setenta obras sociales están en condiciones de cubrir el PMO con recursos propios y hay 10 por ciento más de obras sociales incapaces de afrontar su cobertura completa.

A partir de este relevamiento, Torres advirtió que “hoy la realidad de la sustentabilidad del sistema de seguridad social y seguros privados está seriamente amenazada y a veces no se toma conciencia de esta situación”.

“Muchas veces he dicho que es muy hipócrita en un país como Argentina que algunos sectores tengan derecho a la fertilidad asistida cuando 20  por mil niños nacidos en algunas provincias mueren antes del año de vida”, comparó.

“Desde hace cinco años venimos repitiendo cosas que debería hacer el Estado nacional y nuestro interés es que ésta sea la última, nuestro interés es que un Estado serio tome la posta”, enfatizó Torres.

“Esta es nuestra aspiración, lamentablemente, desde hace años”, enfatizó el rector de Isalud.

Torres analizó que “estamos en un momento muy particular en términos democráticos” del país pero “la salud lamentablemente no está en la agenda política de ninguno de los candidatos”.

“Que (la salud) esté en la agenda como indican mandatos internacionales, es una utopía”, mencionó como carencia.

Sobre la presentación de la actualización del PMO, Torres afirmó que “apunta a recolocar en la agenda política las políticas sanitarias a largo plazo”.

La aspiración es un Estado fuerte y tener el honor y la alegría que un funcionario venga a contarnos cuánto cuesta un PMO y qué medidas se han adoptado en medidas de seguridad social”, completó Torres.

Raúl Torres y Ernesto Van der Kooy, presidente de Prosanity Consulting, recordaron que ambas instituciones desarrollan en conjunto por quinto año consecutivo la actualización del gasto necesario para garantizar la cobertura asistencia contenida en el PMO.

“Ha pasado otro año pleno de desórdenes económicos, con altísima inflación y una gran devaluación de la moneda, a lo que se ha sumado los vaivenes de un cambio político en ciernes. Se ha agudizado la pérdida de la referencia de precios del mercado”, analizaron los autores.

“Valorizar un Programa Médico Obligatorio (PMO) en estas circunstancias resulta una tarea ímproba. Sin embargo, como es habitual desde hace ya varios años, la Universidad Isalud y Prosanity Consulting, en conjunto, realizaron la investigación anual para conocer el valor del PMO con especial aplicación en las obras sociales sindicales, que lo deben brindar en forma obligatoria y de las que surgen los indicadores utilizados”, sintetizaron.

También fue un objetivo del trabajo “determinar en qué medida están financieramente en condiciones de brindarla a sus afiliados”, reforzaron.

Ernesto Van Der Kooy explicó los detalles del análisis y el trabajo realizado, en el cual se incorporaron las variaciones epidemiológicas, de modelos y tecnológicas que van ocurriendo en el sistema de salud.

Además, se tuvo en cuenta la incorporación constante de las nuevas tecnologías y procedimientos que modificaron algunos de los indicadores considerablemente.

La metodología utilizada en la estimación fue la misma, utilizando las tasas y los precios de mercado. Se analizaron el rubro medicamentos (en ambulatorio y especiales), los egresos en instituciones de agudos con internación y el renglón de prótesis, todos de fuerte peso en el costo del PMO.

Dentro de los resultados que arrojó el estudio, se destaca un incremento interanual del 65.8% respecto al año anterior sólo considerando el valor que debe financiar el seguro social obligatorio.

Por otro lado, con respecto al número de obras sociales en condiciones de cubrir un PMO disminuyó considerablemente, ante lo cual, Rubén Torres reflexionó: “Con su recaudación exclusivamente hay sólo 70 obras sociales que pueden cubrir el PMO. Sumando la redistribución de subsidios del fondo solidario de redistribución y todas las contribuciones que hace el fondo solidario, recién ahí se alcanza el número de 114 obras sociales”.

El otro aspecto es que comparativamente con el año anterior hay un 10% más de obras sociales que no alcanzan el PMO y un 10% más de beneficiarios que están en obras sociales que no lo alcanzan.

“Esto es grave porque, de alguna manera, y siendo esta una interpretación personal que no forma parte del estudio, es una foto estricta del fracaso que significó la opción de cambio en la Argentina desde el punto de vista del desfinanciamiento del sistema. Esta discusión hay que llevarla a la reflexión”, reclamó Torres.

Uno de los apartados más importantes a tener en cuenta dentro de los resultados es el de los medicamentos, los cuales pesan como mínimo en un 36% del valor total del PMO, siendo los especiales los de mayor incremento.

Es por esto que, como propuesta a futuro se encuentran la necesidad de un seguro de enfermedades de alto costo que las cubra y que las nuevas tecnologías de alto costo sean cubiertas por el Estado, al menos durante los dos o tres primeros años de su implementación, vislumbran los autores.

También aclararon que estos números corresponden a julio del 2019 y que, como es sabida la corrida bancaria y consiguiente inflación ocurrida a posteriori, los números de la actualización se verían modificados estimativamente en un 15%.

Tras la exposición sobre los números recabados tras la investigación, se abrió un espacio de preguntas y de reflexiones, dentro de las cuales y referidas al PAMI, Rubén Torres manifestó:

“Hoy de la gente cubierta por la seguridad social hay casi 4 millones que se ha pasado a través del mecanismo de opción de cambio al sistema de seguros privados. Cuando ves la estructura demográfica, la de mayores de 60 años en Argentina es menor al 14% de la población, la de los seguros privados el 21%. Lo cual también interroga sobre un tema estudiado en la Universidad, que arroja que más del 80 de ese 21% son jubilados que cobran la mínima, entonces uno se pregunta: ¿A quién cubre el PAMI?;¿Es realmente la Obra Social más grande de Argentina? Porque los que cobran la máxima se atienden en medicina prepaga por su cuenta y, si un porcentaje tan alto de los que cobran la mínima también se atienden en el sistema privado y el resto en hospital público, la pregunta es ¿y el PAMI a quién atiende?”.

A modo de cierre y resaltando uno de los impactos más fuertes producidos en la recaudación de las obras sociales se destacó el de los monotributistas, donde la incorporación mensual de trabajadores formales al sistema es 0.5% del padrón, la de monotributistas es de 6.5%, con la diferencia de que este último aporta $620 y el otro $1800, entonces si esa tendencia se sostiene el sistema es insostenible.

Otra cuestión es la disminución del salario y la disminución de las contribuciones patronales que hacen caer la recaudación del sistema, enumeró Torres.