CONGRESAL REPUBLICANO CONDENADO A 26 MESES POR FAVORECER A FAMILIARES CON INFORMACIÓN CONFIDENCIAL DE LA FDA

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El ex representante republicano Chris Collins fue sentenciado a 26 meses de prisión por filtrar información privilegiada sobre el fracaso de una nueva droga del laboratorio Innate, que le permitió a su hijo y otros familiares desprenderse de un millón de acciones de la mencionada empresa farmacéutica, antes de que la FDA anunciara oficialmente los resultados negativos de los ensayos clínicos.

Collins, de 69 años, fue el primer congresista republicano en respaldar la campaña presidencial de Donald Trump aportando su caudal de votos desde el poblado distrito del norte del Estado de Nueva York, donde construyó su carrera política. 

Al momento de filtrar información privilegiada, Collins poseía el 17 por ciento de las acciones de Innate y era miembro del directorio del laboratorio australiano en territorio estadounidense, detallaron los periodistas Damian Garde y Lev Facher del sitio especializado STAT.

Collins debió renunciar a su banca en octubre pasado luego de declararse culpable de “abuso de información privilegiada por negocios ilegales” y ahora escuchó la sentencia del juez Vernon S. Broderick del Federal District Court de Manhattan.

Su sentencia culmina una saga de tres años que también involucró a su familia, al menos a cuatro congresistas y al antiguo secretario de salud de Trump, Tom Price.

Todos han sido perseguidos por las acusaciones de que actuaron de manera poco ética y, en algunos casos, ilegalmente, cuando compraron o vendieron acciones de Innate Immunotherapeutics.

Lo que hace que el delito de Collins resulte aún más sorprendente es que el entonces congresista filtró la información desde  los jardines de la Casa Blanca durante una reunión de legisladores republicanos con el presidente Trump, imágenes que quedaron registradas por canales de noticias y por fotógrafos de periódicos de Washington.

Collins, vestido con pantalones grises y una camisa polo blanca, aparece en algunas fotos y videos recorriendo el jardín sur de la Casa Blanca en la noche del 22 de junio de 2017, hablando animadamente por su teléfono celular, volviéndose hacia el sonriente yerno y asistente político de Trump, Jared Kushner, quien parece compartir y conocer el contenido del diálogo telefónico.

Posteriormente, los fiscales federales aseguraron que Collins estaba hablando por teléfono con su hijo, Cameron, transmitiendo la noticia aún no pública de que un muy publicitado medicamento para la esclerosis múltiple de Innate había fallado en un ensayo clínico.

En una llamada de seis minutos, Collins instó a su hijo a vender sus acciones del laboratorio antes de que el precio se derrumbara días después al conocerse la noticia.

Collins, sin embargo, no emitió la misma advertencia a su hija, Caitlin.

En ese momento, según los fiscales, las acciones propiedad de Chris Collins y su hija se mantuvieron en Australia y, por lo tanto, no podían venderse, lo que le costó 1.3 millones de dólares pero potencialmente la salvó de una investigación penal federal.

Cameron Collins, en cambio, vendió toda su participación en Innate en los días siguientes en Wall Street, lo que le permitió evitar pérdidas de 570.900 dólares.

Cameron también le avisó a su prometida, a los padres de su novia y a una amiga que sus acciones de Innate estaban a punto de ser diezmadas para que se apresuraran a venderlas, dijeron los fiscales.

Para el 26 de junio de 2017, cuando Innate anunció el fracaso de los ensayos clínicos de su nueva droga, el grupo familiar ya había descargado más de 1 millón de acciones de la compañía, según los fiscales.

“Los intercambios ilegales del grupo ayudaron a evitar una pérdida colectiva de 768.000 dólares”, calcularon los fiscales durante el juicio en los tribunales de Manhattan.

Los fiscales federales recomendaron que se le aplicara la sentencia máxima de casi cinco años a Collins, argumentando que el tribunal debía tener en cuenta su condición de congresista para "asegurar al público que los que están en el poder no están por encima de la ley".

Tom Price, ex congresista republicano y ex secretario de Salud, fue uno de los colegas a quienes Collins ayudó a enriquecerse al comprar acciones de Innate a mediados de 2016, mediante una oferta especial que le transmitió en nombre del laboratorio.

Price compró casi medio millón de acciones con un descuento del 12% ofrecido solo a un pequeño puñado de inversores estadounidenses. Vendió las acciones con una ganancia de al menos 225,000 dólares el mismo mes (noviembre 2016) en que fue confirmado como secretario de Salud, insistiendo más tarde en que había actuado éticamente.

Price renunció a su cargo en septiembre de 2017 en medio de revelaciones de que había gastado más de 1 millón de dólares en fondos públicos para viajar casi exclusivamente en aviones privados.

El apoyo de Collins a Innate fracasó en junio de 2017, cuando el medicamento de la compañía, MIS416, no logró superar el placebo en un estudio de 93 pacientes. El precio de las acciones de la empresa cayó más del 90% al conocerse la noticia días después.

Jared Kushner fue señalado como el informante de Collins, aunque no hubo evidencias que comprometieran al yerno de Trump.

Según los fiscales, Collins y el resto de la junta directiva de Innate se enteraron de la noticia del fracaso de MIS416 cuatro días antes de que se hiciera público. Pero en lugar de mantener la información confidencial, Collins llamó a su hijo.

Después de quedar salpicado por el escándalo, Innate cambió su nombre a Amplia Therapeutics y espera llevar su fármaco principal, un tratamiento para el cáncer, a ensayos en humanos este año. Las acciones del laboratorio cotizan a 8 centavos en Wall Street.