HAY DESPERDICIO Y SUPERPOSICIÓN DE INVESTIGACIONES POR UNA VACUNA, PORQUE SE CARECE DE COORDINACIÓN GLOBAL, ADVIERTE ESTUDIO SOBRE LA PANDEMIA

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Todos buscan la vacuna para frenar el COVID 19, pero “hay desperdicio y superposición” en los ensayos, por la ausencia de coordinación e información, una falacia que es consecuencia del actual modelo de investigación de la industria farmacéutica y que demorará la obtención de un medicamento efectivo.

Las falacias del actual modelo de investigación farmacéutica son analizadas por el colombiano Germán Velázquez, asesor especial de Política y Salud de la organización intergubernamental South Centre, en su ensayo “Repensar la I + D para productos farmacéuticos después del nuevo shock del coronavirus COVID-19”. Rethinking R&D for Pharmaceutical Products After the Novel Coronavirus COVID-19 Shock*.

“Hay desperdicio y superposición en la investigación de vacunas y tratamientos” contra la pandemia, señala Velázquez, explicando que el ensayo “Solidaridad” lanzado por la OMS con la participación de diez países en la búsqueda de la vacuna (uno de los participantes es Argentina) mas las investigaciones similares que avanzan en Canadá, Australia, Francia, Alemania, Estados Unidos y China, en la practica son iniciativas dispersas, sin coordinación.

“Como hay poco o ningún intercambio en el progreso de la investigación entre los diferentes países, los recursos se gastan buscando lo que otros probablemente ya han encontrado”, cuestiona Velázquez.

Según la OMS, actualmente se realizan ensayos clínicos en animales para cinco proyectos de vacuna. La investigación con el mismo objetivo se realiza en diferentes sitios y países. Pero sin coordinación e información, explica Velázquez.

“Los productos farmacéuticos están fragmentados, son ineficientes, caros y están repletos de superposiciones y desperdicio de recursos, y no podrán proporcionar la solución global que la crisis COVID-19 requiere”, advierte Velázquez.

En consecuencia, se requiere “un nuevo modelo de I+D basado en la salud más que en los intereses comerciales, generalmente respaldados en patentes y los derechos de propiedad intelectual”. Ese nuevo modelo puede ser diseñado e implementado bajo los auspicios de la OMS “basándose en el Artículo 19 de la Constitución de la organización”.

“La crisis de COVID-19 muestra que existe una necesidad urgente de rediseñar la gobernanza mundial de la salud pública para la I + D en salud. La adopción de un instrumento vinculante –como lo permite el artículo 19 de la Constitución de la OMS– sobre este asunto se propuso hace muchos años. Es hora de revivir y materializar esta iniciativa”, afirma el estudio editado por South Centre, cuyo Director Ejecutivo es el argentino Carlos Correa.

En el ensayo se cita el ejemplo de Italia, uno de los países más afectados por el coronavirus, donde "en menos de diez años, de 2010 a 2016, desaparecieron 70.000 camas de hospital, se cerraron 175 unidades de hospital y las oficinas de salud autónomas locales se redujeron de 642 en el 1980 a solo 101 en 2017”.

“Todo esto es en beneficio de las industrias privadas de salud y seguros, que ofrecen coberturas sin protección contra las pandemias”, subraya.

La OMS lanzó el ensayo clínico "Solidaridad" para los tratamientos con COVID19 el 18 de marzo de 202, casi tres meses después del

inicio del problema, pero demasiado tarde para proporcionar una respuesta rápida a los efectos ya devastadores del coronavirus”, aborda el análisis de Velázquez.

El ensayo deja flotando un interrogante: “¿Cómo se organizará la producción y distribución global de la vacuna cuando llegue?, preguntándose si se impondrán las restricciones comerciales y “¿los derechos de propiedad intelectual prevalecerán sobre los intereses mundiales de salud pública?”.

Ensayo completo:

https://www.southcentre.int/wp-content/uploads/2020/04/PB-75-Rethinking-RD-after-COVID-19-Shock.pdf