INDUSTRIALES DE ARGENTINA Y BRASIL RECHAZAN IMPOSICIÓN SOBRE PATENTES DEL TLC CON COREA DEL SUR

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La Unión Industrial Argentina (UIA) de Argentina y la Confederacão Nacional da Indústria de Brasil rechazaron las imposiciones sobre derechos de propiedad intelectual que figuran en el borrador del acuerdo de libre comercio con Corea del Sur que impulsa el Mercosur o, por lo menos, el presidente Jair Bolsonaro.

“Las pretensiones de Corea del Sur en materia de protección de patentes, la exclusividad de los datos de prueba y otras obligaciones sobre ´observancia´ podrían afectar seriamente la actividad de sectores industriales de los países Mercosur”, advirtieron las principales entidades industriales de ambos países a través de un comunicado difundido previo a la decisión argentina de colocar un freno al tumultuoso avance hacia el TLC imprimido por Bolsonaro.

“Teniendo en cuenta que la pandemia generada por el brote de SARS-CoV-2 está provocando una recesión general que implicará una caída en el producto bruto mundial y, en particular, en las economías de nuestros países, solicitamos prorrogar la negociación de libre comercio hasta que se realice la consulta con el sector industrial de los Países Miembro. Nuestras industrias están cerradas, sin producir o se están ocupando de producir bienes esenciales requeridos para enfrentar los efectos de la emergencia sanitaria”, expusieron los industriales argentinos y brasileños, posición adoptada también por la Cancillería Argentina al anunciar que se marginaba de las negociaciones.

Por el contrario, “en este contexto de pandemia, un tema de especial preocupación deriva de la aplicación de subsidios para el pago de salarios, financiamiento, diferimiento en los pagos de créditos, suspensión de intereses, entre otros beneficios que está realizando Corea del Sur y que generaría competencia desleal”.

La preocupación de la UIA y la confederación brasileña surgió a partir de la “información que se ha dado a conocer luego de la última ronda de negociaciones celebrada en Montevideo la semana del 10 de febrero de 2020”.

“Según la información disponible, la intención de Mercosur y de Corea del Sur es concluir la negociación del acuerdo de libre comercio en los próximos meses, hacia mediados del año 2020. Para ello, se ha acordado realizar una nueva ronda de negociaciones en el mes de mayo, luego de llevar a cabo una mejora de las ofertas de bienes que ya existen”, reseñó el documento conjunto.

Las preocupaciones expuestas en el documento son:

El desconocimiento del contenido de las ofertas, un hecho que agrava los efectos negativos que pueden derivarse de una apertura del mercado Mercosur a la producción industrial de Corea del Sur en plazos breves.

La información de que solamente habría una pequeña proporción de productos sensibles que quedarían fuera de la oferta de desgravación. De ser así, se reduce la posibilidad de considerar adecuadamente la sensibilidad de ciertos bienes en el conjunto de la industria de todo Mercosur.

La mayor capacidad de competir de la producción industrial de Corea, que cuenta con baja competencia interna, con una posición dominante en sectores como electro-electrónica, acero, químico, el sector automotriz (vehículos terminados y autopartes), entre otros. Esta situación puede provocar serios perjuicios a la industria del Mercosur.

Se desconocen los resultados de los ejercicios que, aparentemente, demostrarían la existencia de beneficios económicos para el bloque y en los cuales se basan los gobiernos para avanzar en esta negociación.

Tampoco está claro cuáles son los beneficios que logrará el Mercosur en materia de acceso al mercado de Corea del Sur para los productos de la oferta exportable existente, en su mayor parte agroindustrial.

Más aún, no se conocen los términos de las exigencias sanitarias y fitosanitarias que impondrá Corea para aceptar el acceso a su mercado de productos agroindustriales.

Otro aspecto de la negociación que preocupa a la industria de Mercosur es la capacidad de los países del bloque para enfrentar prácticas desleales de comercio. Después de la República Popular China, Corea del Sur ocupa el segundo lugar entre los países a los que se aplican medidas de defensa comercial en el mundo.

También es preocupante para la industria del Mercosur la cuestión de los derechos de propiedad intelectual. Las pretensiones de Corea del Sur en materia de protección de patentes, la exclusividad de los datos de prueba y otras obligaciones sobre "observancia" podrían afectar seriamente la actividad de sectores industriales de los países Mercosur.

Teniendo en cuenta que la pandemia generada por el brote de SARS­CoV-2 está provocando una recesión general que implicará una caída en el producto bruto mundial y, en particular, en las economías de nuestros países, solicitamos prorrogar la negociación de libre comercio hasta que se realice la consulta con el sector industrial de los Países Miembro.

Nuestras industrias están cerradas, sin producir o se están ocupando de producir bienes esenciales requeridos para enfrentar los efectos de la emergencia sanitaria.

“Para ese fin, y para cumplir con las reiteradas declaraciones de practicar la ‘mayor transparencia’ posible, solicitamos ser informados en detalle sobre los términos y condiciones de lo que Mercosur está concediendo en materia de acceso a mercado en la oferta de bienes que ha presentado y en la que presentará en el mes de mayo 2020”, reclamaron las cámaras industriales.

Por su parte, el canciller Felipe Solá, en videoconferencia con la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, desechó que el gobierno argentino tuviese intenciones de retirarse del Mercosur.

"Argentina no abandona del Mercosur. No se levantó de ninguna mesa. De hecho, mañana hay una reunión con nuestros socios para que sigamos conversando y nos contesten qué fórmula jurídica quieren tener ellos para acelerar" un acuerdo con Corea del Sur, dijo Solá al exponer ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Al mismo tiempo, la Cancillería reflejó la demanda de los sectores industriales, en un comunicado que anticipa la hoja de ruta de las negociaciones.

“Respecto al eventual acuerdo con Corea del Sur, diversas entidades que representan a los sectores productivos manifestaron formalmente sus objeciones en relación con el dicho instrumento podría tener en el tejido industrial, sobre todo en el marco de la crisis global generada por el COVID 19”, refractó a modo de advertencia, el comunicado de la Cancillería difundido en vísperas del feriado del Primero de Mayo.

En un tiro por elevación al gobierno de Jair Bolsonaro que no escucha o finge no escuchar a la Confederação Nacional da Indústria, el comunicado de la Cancillería reforzó que “el gobierno argentino dispuso como modalidad de trabajo para llevar adelante las negociaciones la consulta permanente con los sectores productivos a fin de incorporar sus puntos de vista”.

En el mismo comunicado, la Cancillería informó que se había acordado realizar la próxima reunión de coordinadores nacionales el 7 de mayo luego de un intercambio previo de documentos “para encontrar el mejor mecanismo que tenga en cuenta los intereses de cada país en las negociaciones externas, a sabiendas de que la mejor solución siempre será el resultado del acuerdo de todos los miembros”.

El gobierno argentino “ratificó lo expresado en la videoconferencia del 24 de abril respecto de la necesidad de avanzar en la búsqueda de soluciones conjuntas que permitan a los países del bloque avanzar a ritmos diferenciados en la agenda de relacionamiento externo, teniendo en cuenta la situación económica interna de la Argentina y el marco internacional”, apuntó la Cancillería.  

“Argentina reafirmó al Mercosur como mecanismo sustantivo de integración regional y planteó la necesidad de continuar profundizando la agenda interna del bloque en el entendido de que esta cuestión, desatendida en los últimos años, es clave para el desarrollo de la competitividad de nuestros países y la proyección internacional”, completó la Cancillería.