ASTRAZENECA IMPORTARÁ DOSIS DESDE EE.UU PARA COMPENSAR LA DEMORA EN LA FABRICACIÓN DE VERSIÓN ARGENTINO-MEXICANA

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El laboratorio AstraZeneca importará dosis de su vacuna COVID desde Estados Unidos, para compensar la demora que se registra en la producción conjunta entre los laboratorios mAbxience de Argentina y Lioment de México.

El anticipo fue realizado por el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, durante un zoom organizado por el Centro de Estudios de Políticas de Salud (CEPSal), en cuyo transcurso responsabilizó al gobierno de Estados Unidos de la inseguridad jurídica que ha demorado al laboratorio mexicano Lioment en la fabricación conjunta de la vacuna de AstraZeneca que recién estaría disponible en la región para comienzos de mayo.

Mientras Gollán anticipaba el arribo de dosis de la vacuna de AstraZeneca procedente de Estados Unidos, el presidente de ese país, Joe Biden confirmaba que estaba autorizada la exportación de esa vacuna porque no ha sido autorizada por la FDA.

“La FDA sacó directamente de la cancha a AstraZeneca”, graficó Gollán durante su intervención en el zoom de CEPSal, en beneficio obvio de Pfizer y Moderna en primer término y ahora también de Janssen/ Johnson & Johnson, todas multinacionales estadounidenses.

Es parte de la guerra entre las farmacéuticas”, agregó el ministro bonaerense, quien ironizó sobre la “seguridad jurídica” que exigen las multinacionales y que en Argentina impuso la promulgación por ley de la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales arbitrales y judiciales con sede en el extranjero, pero que no aplicaron con el laboratorio mexicano Lioment.

El ministro explicó que dos proveedores estadounidenses de Lioment fueron impedidos de importar insumos hacia México por la aplicación Ley de Producción de Defensa de Estados Unidos.

En consecuencia, Lioment debió acudir a otros (y escasos) proveedores mundiales para iniciar la etapa “mexicana” de la vacuna que comenzó en Argentina con la fabricación de ingredientes activos en mAbxience.

Gollán no detalló la cantidad de dosis que enviará AstraZeneca desde Estados Unidos, pero casi en simultáneo el presidente Joe Biden anunciaba que no existía ningún impedimento que se enviarán 2,7 millones de dosis a México y 1,5 millones a Canadá, simplemente porque “no están aprobadas en Estados Unidos”.

Durante el zoom del Centro de Estudios de Políticas de Salud (CEPsal), Rubén Sajem, presidente del centro de profesionales farmacéuticos CEPPROFAR, denunció que “el 1,4 por ciento de pacientes oncológicos de PAMI representa un gasto de mil millones de pesos mensuales (en tratamientos), equivalente a los diez medicamentos de más consumo de la obra social de los jubilados”.

Las ganancias extraordinarias (de los monopolios en medicamentos y tecnologías sanitarias) terminan desfinanciando el sistema”, advirtió Sajem.

Como ejemplo de esos precios abusivos, la farmacéutica Raquel Méndez, especialista en Medicamentos y Regulación, asesora de la OPS y del Ministerio de Salud bonaerense, mencionó el ejemplo de Midazolam (benzodiazepina) que en Argentina la concentración monopólica cotizaba a 900 pesos por unidad y un laboratorio chileno finalmente fue el proveedor a un precio de 136 pesos.

“Nadie, ni el Estado o la provincia, puede aguantar los precios abusivos”, aseveró Méndez.

También recordó que en 2015, durante la gestión de Daniel Gollán al frente del Ministerio de Salud de la Nación, se realizaron compras conjuntas de medicamentos a través del Mercosur, que redujo sensiblemente los precios.

Méndez sumó un cuestionamiento al mercantilismo enquistado en el sector salud al apuntar que “vemos a los prescriptores que van a la última tecnología cuando con una placa de rayos X pueden resolver una inquietud”.

La ex directora de INAME además cuestionó la “falta de reciprocidad” de la FDA de Estados Unidos y la EMA de Europa que se niegan a registrar medicamentos argentinos “aprobados por una agencia calificada como la ANMAT”, pero al mismo tiempo y en virtud heredado de la presidencia de Carlos Menem (150/92), las multinacionales pueden exigir la aprobación de sus medicamentos en el país simplemente porque ya cuentan con la aprobación en sus países de origen.

Rubén Sajem, durante su exposición, citó estadísticas oficiales para asegurar que para las familias de menores ingresos el gasto  de bolsillo en medicamentos representa el 44 por ciento de sus presupuestos, mientras que para las clases medias o de mayores ingresos el gasto en medicina privada equivale al 17 por ciento de su presupuesto mensual. También hay un gasto estimado en el 3,9 por ciento en análisis clínicos.

Las familias de menores ingresos en proporción gastan 2,4 por ciento más en salud que los hogares de ingresos más altos, comparó.

“El estado debe gobernar el sistema o prevalecen los intereses de los subsectores”, advirtió el presidente de CEPROFAR.

Sajem, Gollán, Méndez y Jorge Rachid (el cuarto panelista) fueron muy críticos con los monopolios farmacéuticos y coincidieron que “hay que ponerle freno a las multinacionales que pretenden extender sus patentes”.

“Los peronistas impedimos que la industria nacional fuese a la quiebra cuando evitamos la extensión de las patentes en la década del 90”, enfatizó el médico sanitarista Jorge Rachid, en referencia a la extensa batalla librada en tiempos del presidente Menem y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, que impidió que se impusiera la ley de Propiedad Intelectual monopólica exigida por el embajador estadounidense James Cheek que con el mazo dando, amenaza con sanciones comerciales.

“No tenemos soberanía sanitaria y debemos comenzar por ahí, y sabemos que vamos a generar muchas tensiones, porque no se puede modificar el sistema de la salud y del medicamento sin tensiones”, advirtió Rachid.

Rachid reivindicó la experiencia de Emesta, el primer laboratorio estatal fundado por el ministro de Salud Ramón Carrillo, y lamentó que “dejamos de producir medicamentos esenciales en Argentina con la excusa de que no daba la escala”.

El sanitarista propuso que los laboratorios públicos fabriquen y el Plan Remediar reparta gratuitamente los medicamentos que requieren los siete millones de argentinos que tienen enfermedades crónicas.

Rachid remarcó la batalla geopolítica en torno a las vacunas e ironizó que “la UE, abanderada del libre comercio, cerró sus exportaciones de vacunas”.

“Existe una guerra entre las farmacéuticas con denuncias cruzadas sobre supuestos efectos adversos de sus vacunas, se están tirando misiles para quedarse con el mercado”, completó Rachid.