LA MALARIA, EL DENGUE Y OTRAS ENFERMEDADES QUE PROSEGUIRÁN CUANDO TERMINE LA PANDEMIA, ADVERTENCIA DE SOUTH CENTRE

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Los países en desarrollo afrontan desde hace tiempo otras epidemias que trasciende al COVID y que son las enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue, el Chagas y el paludismo, que alargarán sus estaciones de transmisión debido al cambio climático.

En consecuencia, “los países en desarrollo enfrentarán desafíos más complejos a medida que los patrones de enfermedades infecciosas se transformen debido al cambio climático y la variabilidad climática”, advirtió un informe de South Centre.

Estos desafíos incluyen “cómo reducir la incidencia de la malaria (incluido el desafío significativo de la malaria resistente), el dengue, así como otras enfermedades transmitidas por vectores y por el agua que probablemente experimenten alteraciones en el rango geográfico y el alargamiento de las estaciones de transmisión debido a cambios en la temperatura y las precipitaciones”.

Los cambios inducidos por el clima en las enfermedades transmitidas por vectores dejan claro que será necesario fortalecer los sistemas de salud para que sean más resilientes y se adapten adecuadamente para hacer frente a los desafíos sanitarios adicionales derivados del cambio climático”, propuso South Centre.

El documento de la organización intergubernamental vislumbró con preocupación que “en medio de la creciente presión financiera sobre los gobiernos debido al Covid-19, los desafíos fiscales posteriores pueden limitar gravemente la capacidad de responder de manera efectiva a los desafíos de salud en países que ya están afectados por la malaria y el dengue”.

Incluso, “otros países que han logrado avances en el control de las infecciones transmitidas por vectores también pueden ser vulnerables al aumento de la carga de morbilidad”.

El documento publicado por South Centre también brinda algunas recomendaciones generales sobre la importancia de integrar la salud en las estrategias nacionales de cambio climático.

Los extremos climáticos, como el calor y las inundaciones, están implicando la propagación de enfermedades infecciosas sensibles al clima, como el dengue y la malaria, transmitidas por vectores como los mosquitos”, señala el documento sobre los desafíos relacionados con el cambio climático y su impacto en la salud, específicamente los casos de malaria y dengue.

“A medida que los países continúan diseñando e implementan estrategias para hacer frente al cambio climático, la dimensión de la salud debe integrarse adecuadamente en las estrategias nacionales y los compromisos internacionales también debe incluir ese aspecto”, recomienda el documento.

Las variaciones de temperatura, lluvia y humedad aumentarán la geografía de expansión de las enfermedades infecciosas y sus patrones de infección, “lo que resultará en un aumento de enfermedades transmitidas por vectores, lo que ejercerá una presión adicional sobre sector de salud”.

El aumento de casos de resistencia a la malaria “será particularmente difícil para programas de erradicación del paludismo”, alerta el documento.

Los Planes Nacionales de Adaptación al cambio climático ofrecen a los países la oportunidad de trazar áreas con alto riesgo de cambio climático y aquellas para las que apoyo financiero y técnico será más necesario.

Este documento proporciona dos ejemplos de cómo los países han comenzado a integrar la salud en los Planes de adaptación para responder al cambio climático, evaluando las experiencias de Kenia y Brasil.

El Plan Nacional de Adaptación (NAP) de Brasil contiene un elaborado diagrama que elabora los riesgos y peligros derivados del clima y cambio ambiental y presenta un enfoque de adaptación estratégica a nivel sectorial. 

Los segmentos empobrecidos de la sociedad están aún más expuestos a tales impactos. Es más, el NAP de Brasil reconoce las limitaciones que se anticipan para la salud nacional”, menciona el informe.

El plan identificó 11 sectores críticos para el desarrollo de Brasil que necesitan construir su Resiliencia. La 'salud' es uno de los sectores clave que se han identificado junto con agricultura, biodiversidad y ecosistemas, ciudades, gestión del riesgo de desastres, industria y minería, infraestructura (energía eléctrica, transporte y movilidad urbana), comunidades vulnerables, recursos hídricos, seguridad alimentaria y nutricional y zonas costeras.

Informe South Centre: https://www.southcentre.int/wp-content/uploads/2021/08/RP-133.pdf