ALGUNOS MIEMBROS DE LA OMS PROPONEN LIMITAR LA PARTICIPACIÓN PRIVADA EN LA REDACCIÓN DE LOS FUTUROS TRATADOS PANDÉMICOS Y SOUTH CENTRE ALERTA SOBRE LAS PALABRAS VACÍAS

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Algunos países miembros de la OMS propusieron limitar la participación privada en los nuevos tratados pandémicos, durante la última reunión del Órgano Intergubernamental de Negociación, que intentará subsanar a futuro las deficiencias, la escasa cooperación, la falta de equidad y también los errores, cometidos durante la pandemia de COVID.

Mientras tanto, casi 200 líderes de la sociedad civil han pedido a los seis negociadores del futuro tratado que protejan el proceso de cualquier "influencia indebida del sector privado y sus poderosos cabilderos".

Para evitar repeticiones incorrectas del pasado, un ensayo de la organización intergubernamental South Centre advirtió que “el mayor riesgo en las negociaciones es la falta de acuerdo sobre mandatos concretos que transformen los marcos normativos vigentes, reestructuren la cooperación público-privada y estructuras de gobernanza para entregar bienes públicos globales de manera eficiente y efectiva justo”.

“Los resultados no deben ser solo palabras vacías cuando se trata de los principios de equidad y solidaridad”, enfatizó South Centre.

“En un movimiento significativo, algunos Estados miembros de la OMS han expresado cautela y han tratado de limitar la participación del sector privado en las negociaciones de nuevas reglas sobre preparación y respuesta ante pandemias”, escribió el sitio especializado Geneva Health Files.

La editora Priti Patnaik, apoyándose en fuentes de la OMS aseguró que “con las deliberaciones finalmente en marcha, es instructivo ver cómo se están definiendo las reglas del juego. En la última reunión algunos Estados miembros han tratado de limitar la participación directa del sector privado en estas discusiones”.

El Órgano de Negociación Intergubernamental (INB) fue creado durante la Sesión Especial de la Asamblea Mundial de la Salud en noviembre de 2021 y comenzó a funcionar en febrero pasado con la finalidad de redactar una convención, acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevención, preparación y respuesta ante futuras pandemias.

“Estos esfuerzos para limitar la participación directa del sector privado en estas discusiones pueden, hasta cierto punto, aislar estas deliberaciones claves de la influencia de poderosos actores como la industria farmacéutica y otros, esperan algunos países”, especuló la editora desde Ginebra, sede la OMS.

Los embajadores Roland Driece, de los Países Bajos, y Precious Matsoso, de Sudáfrica son los copresidentes del INB, y Tovar da Silva Nunes, del Brasil; Ahmed Soliman de Egipto, Viroj Tangcharoensathien de Tailandia, y Kazuho Taguchi, de Japón sus vicepresidentes.

“La negociación de una nueva convención u otro instrumento internacional sobre pandemias dentro de la OMS ofrece la oportunidad de llenar vacíos de larga data en el marco para la cooperación y la coordinación necesarias para abordar los problemas de salud global común”, propone el ensayo Les négociations au sein de l’Organisation mondiale de la santé peuvent-elles aboutir à un cadre juste pour la prévention, la préparation et la riposte aux pandémies en tant que bien public mondial?, de autoría de la colombiana Viviana Muñoz Tellez.

Este documento editado por South Centre observa que los Estados miembros de la OMS, tras haber acordado los objetivos de avanzar en equidad y solidaridad para la futura prevención, preparación y respuesta a la pandemia, “ahora deben ponerlos en práctica”.

El documento contiene sugerencias para las discusiones en los procesos en curso de la OMS de 1) el examen de las recomendaciones que está revisando el Grupo de Trabajo sobre el Fortalecimiento de la Preparación y la Respuesta de la OMS a las Emergencias Sanitarias, 2) la consideración de posibles enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de 2005, y 3) la elaboración de un proyecto de texto para un instrumento internacional sobre la preparación y la respuesta ante una pandemia.

“Los Estados miembros de la OMS han acordado que, a fin de prevenir, prepararse y responder a responder mejor a futuras pandemias, se deben aprender lecciones de las deficiencias observadas a lo largo de la actual pandemia de COVID-19 para diseñar un nuevo camino colectivo hacia un futuro más seguro para todos”, sintetiza South Centre.

Par cumplir con ese objetivo “debe diseñarse una hoja de ruta colectiva para transformar el actual sistema de normas y gobernanza en una respuesta más justa y equitativa a la pandemia y a garantizar que todos los países estén mejor preparados para hacer frente a las emergencias sanitarias”.

Para eso, “el trabajo de los órganos de la OMS debe tener este alto nivel de ambición”, enfatizó Viviana Muñoz Tellez.

El ensayo alerta que “el mayor riesgo en las negociaciones es la falta de acuerdo sobre mandatos concretos que transformen los marcos normativos vigentes, reestructuren la cooperación público-privada y estructuras de gobernanza para entregar bienes públicos globales de manera eficiente y efectiva”.

“Los resultados no deben ser solo palabras vacías cuando se trata de principios de equidad y solidaridad. Se sigue tomando la decisión política de restringir el intercambio de conocimientos y herramientas, incluidos productos de diagnóstico, tratamientos y vacunas, que podrían salvar millones de vidas”, lamenta el ensayo.

A mediados de 2021, los órganos internos de la OMS elaboraron varios informes y un organismo independiente fue creado para una revisión exhaustiva de su desempeño durante la pandemia, es especial para responder a las imputaciones del ex presidente Donald Trump.

Los informes dieron lugar a muchas recomendaciones y los Estados miembros de la OMS acordaron en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2021 revisar las recomendaciones de varios informes y dar prioridad a la evaluación de los beneficios potenciales de desarrollar una convención, un acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre preparación y respuesta ante desastres como una pandemia, que luego fue aprobada por la sesión extraordinaria de la Asamblea Mundial de la Salud del 29 de noviembre de 2021.

En coincidencia con los debates entre los seis miembros del Órgano de Negociación Intergubernamental (INB), alrededor de 200 líderes de la sociedad civil les reclamaron que protejan el proceso de cualquier "influencia indebida del sector privado y sus poderosos cabilderos".

En una carta abierta que firma Marita Pizarro, codirectora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina, entre otros, han pedido al INB que preste atención a una serie de cuestiones, entre ellas:

Los múltiples determinantes de las posibles pandemias futuras, incluida la injusticia inherente y las desigualdades estructurales exacerbadas por tales crisis.

La dinámica interconectada de los problemas, incluida la producción insostenible de alimentos y la cría de ganado, el comercio de vida silvestre, los estilos de vida y el consumo intensivos en recursos, la destrucción de los ecosistemas, la resistencia a los antimicrobianos y las crecientes cifras de cáncer.

El estado de los sistemas universales de salud pública y su fuerza laboral

Formulación de políticas incoherentes por parte de los Estados Miembros y falta de cooperación internacional

Garantizar un compromiso más inclusivo en el proceso de elaboración de tratados que equilibre el delicado proceso diplomático impulsado por los Estados miembros y lo proteja de la influencia indebida del sector privado y sus poderosos grupos de presión.

La carta ha sido facilitada por el Centro de Salud Mundial de Ginebra (G2H2).
https://g2h2.org/posts/inb-openletter-march2022/

Ensayo completo South Centre
https://www.southcentre.int/wp-content/uploads/2022/03/RP147_Equity-elements-for-a-pandemic-treaty_FR.pdf