AUGUSTO COSTA, EL SUCESOR DE MORENO, CON LA PACIENCIA DEL JUGADOR DE TENIS

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Augusto Costa, el sucesor de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio, quiso ser tenista profesional y casi lo consigue. Cuando la raqueta comenzó a flaquear, optó por especializarse en economía. Pero de aquellos tiempos ha heredado la paciencia de los tenistas que devuelven desde el fondo y el “timing” para forzar el error del rival cuando sube a la red. Rivales no le faltarán en su nueva gestión, que le proporcionarán la oportunidad de practicar las “mañas” aprendidas en sus tiempos de deportista.

   Costa se formó con Axel Kicillof en el centro de estudios CENDA y tuvo sus cortocircuitos con Moreno, cuando comenzó a especializarse en estructuras de costos y cadena de valor. El tema volverá a ocupar la denominada “Mesa de Competitividad” convocada por la Secretaria de Comercio, cuando la industria farmacéutica, las droguerías y los farmacéuticos, compartan la quinta reunión que será presidida por el nuevo funcionario a comienzos de enero.

   Precisamente, un tórrido viernes de inicios de enero de 2013,  Moreno recibió a las cámaras farmacéuticas para comenzar a delinear los aumentos de precios del año y su famosa canasta “peronista” de medicamentos.

   En aquella reunión,  Moreno no ahorró críticas contra “esos jóvenes que creen que la economía se aprende de un manual” en referencia a Kicillof y sus colaboradores.

   “Ustedes saben como yo que sus empresas no funcionan con manuales”, fue la frase del ex secretario de Comercio, cuya silla será ocupada ahora por uno de esos jóvenes denostados por su visión “académica” de la realidad.

   Costa, hijo de un ex directivo de Molinos Río de la Plata, por entonces secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, había torpedeado las misiones comerciales de Moreno a Angola, Georgia y otros destinos exóticos, porque consideraban que eran “más mediáticas” que efectivas.

   Y quizás Kicillof y Costa tenían razón, si de aquellas excursiones quedaron llaveros o globos con la leyenda “Clarín Miente”, que trajeron los empresarios que se subieron al avión, muchas veces sólo para practicar el “besamanos” con el secretario de Comercio. 

   Pero en algo Moreno tenía razón, cuando aquel caluroso viernes de enero de 2013 le dijo a sus interlocutores de la industria farmacéutica: “este modelo está agotado”.   

   También acertó Moreno cuando en agosto de 2012, durante un encuentro organizado por la CGE, propuso en tono  desafiante: “este que está sentado a mi lado es mi sucesor, pueden hacerle cualquier tipo de preguntas”. El que estaba a su lado era precisamente Costa.

   El joven economista de 37 años que acompañaba a Moreno no era un improvisado. Durante un año junto con Kicillof y Cecilia Nahon, los tres economistas del CENDA, habían estudiado la cadena de valor de la industria láctea para desentrañar dónde se quedaba la rentabilidad del sector.  Estudios similares realizó después de la comercialización de la carne y de la producción metalúrgica. También tuvo un paso por la Secretaria de Industria. Teórico pero no tanto.         

   Augusto Costa, junto con Ariel Langer y Javier Rodríguez, los tres de la Universidad Nacional de Buenos Aires, escribieron “Fundamentos de Economía” en agosto de 2003, que explica la “génesis del pensamiento económico”, mediante el análisis de clásicos desde Adam Smith a Carlos Marx,  donde aflora el lenguaje teórico propio de los académicos avanzados, aunque también se ocupan de temas más pedestres, como los monopolios y la formación de precios.

   Como economista tiene un master de la London School of Economics. Como deportista abandonó el tenis pero apasionado del fútbol acude casi todos los fines de semana al centro de deportes del Colegio Nacional (donde cursó la secundaria) en Puerto Madero, donde los ex alumnos organizan picados y en donde luce, sin modestia, la camiseta de Velez con el “10” en la espalda.

   Costa todavía tiene una ficha en la Asociación Argentina de Tenis (AAT) donde figura que su último partido fue en 2010 y perdió con Juan Cardozo por 2-6 y 2-6. También precisa que es un tenista diestro de 1.70 metros y 68 kilos de peso. Su debut en el circuito profesional fue en el Master de Buenos Aires en 2007. Y existen versiones encontradas si alguna vez pisó el polvo de ladrillo de Roland Garros.

   Tal vez sería oportuno que la industria indague si entre sus cuadros gerenciales, técnicos, contadores y economistas, hay algún ex jugador de tenis de nivel competitivo. Como para desafiar a Costa a tres sets o para interpretar “la psicología” del jugador de tenis de la misma manera que –dicen- Kicillof interpretó la psicología de Cristina Fernández y finalmente accedió a la jefatura del equipo económico.