MULTAS A NOVARTIS Y J&J DE LA UE

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La Comisión Europea aplicó una multa de 10,8 millones de euros a la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson (J&J) y otra sanción de 5,5 millones a la suiza Novartis por celebrar en 2005 un acuerdo ilegal para retrasar la comercialización en el mercado holandés de una versión genérica, y por tanto más barata, del analgésico fentanilo, que se receta especialmente a los enfermos de cáncer.

  “J&J ha pagado a Novartis por retrasar la entrada en el mercado de un analgésico”, denunció el vicepresidente y comisario de Competencia de la UE, el español  Joaquín Almunia.

  “Las dos empresas han privado, de forma inaceptable, a los pacientes de Holanda, y en particular a los pacientes que sufren cáncer, del acceso a una versión más barata de este medicamento”, denunció el funcionario europeo.

El fentanilo es un analgésico cien veces más potente que la morfina y por eso se receta como calmante a los pacientes que sufren de cáncer avanzado.

  La multa, ha subrayado Almunia, “debería animar a las empresas farmacéuticas a pensárselo dos veces antes de emprender estas prácticas contrarias a la competencia, que perjudican tanto a los pacientes como a los contribuyentes”.

  J&J es el fabricante original del fentanilo, que comercializa en diferentes formas desde la década del 60.

  En 2005, su patente sobre los parches de fentanilo expiró en Países Bajos y la filial holandesa de Novartis, Sandoz, estaba a punto de lanzar un parche de fentanilo genérico. Había incluso producido los envases necesarios para su comercialización.

  Sin embargo, a mediados de 2005 Sandoz concluyó un acuerdo denominado de “co-promoción” con Janssen-Cilag, la filial holandesa de J&J, que le incitaba a no entrar en el mercado.

  De hecho, los pagos mensuales acordados por las dos partes eran superiores a los beneficios que Sandoz tenía previsto lograr con la venta de su genérico en el mercado holandés.

  Como resultado, Sandoz decidió no comercializar su producto. El acuerdo se denunció en diciembre de 2006, cuando una tercera empresa estaba a punto de lanzar un parche de fentanilo genérico.

  Así, el acuerdo entre las farmacéuticas ha retrasado 17 meses la entrada al mercado de este genérico y ha mantenido el precio del fentanilo en Países Bajos a un nivel artificialmente elevado.

Según los documentos internos a los que ha tenido acceso la Comisión, Sandoz se abstuvo de entrar en el mercado holandés a cambio de “una parte del pastel”.

  En lugar de competir, las dos compañías han aceptado cooperar “para no ver aparecer un parche genérico en el mercado y mantener así el precio a su nivel actual”. Sandoz no participó en prácticamente ninguna actividad de copromoción.

  La UE basó su multa en el perjuicio ocasionado a los pacientes y al sistema público holandés durante los 17 meses que ambos laboratorios frenaron el ingreso del producto a más bajo precio.