UNA CANASTA PARA CALMAR A COSTA

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La industria farmacéutica ofrecerá una canasta de medicamentos a precios congelados hasta mediados de año como plazo mínimo, en el marco de las negociaciones que ha iniciado con el secretario de Comercio, Augusto Costa, cuya temperatura se elevó - como los termómetros en este cálido verano - cuando se enteró de los últimos aumentos.

  “La canasta es lo mejor que podemos ofrecer en un contexto inflacionario y a Costa le explicamos de los aumentos paritarios, del incremento de los costos de producción y del atraso de precios que arrastramos desde los tiempos de (Guillermo) Moreno, además del incremento del valor en dólares de las materias primas”, explicó un vocero de la industria a Pharmabaires.com
  La propuesta es similar a las canastas de medicamentos que acordó en 2002 con el ministro Ginés González García durante la crisis y, especialmente, en 2009 durante la primera presidenta de Cristina Fernández.
   “Si sale bien, puede tener muy buena percusión para la imagen de la industria”, aseveraron voceros empresarios del sector, recordando el efecto mediático que tuvo el acuerdo de noviembre de 2009 anunciado por la presidenta y las cámaras farmacéuticas.
  El secretario de Comercio recibió dos veces a las cámaras farmacéuticas para hablar de los aumentos de precios. Y si la primera audiencia de presentación, a fines de diciembre, fue cordial y amable, las de enero tuvieron en sintonía con el tórrido ambiente de las calles porteñas, comenzando por Diagonal Sur.
  El funcionario se expresó molesto por los aumentos introducidos por la industria, sin su autorización y según el diario La Nación les anticipó que la presidenta Cristina Fernández se pondría de muy mal humor cuando se enterara de la noticia.
   Voceros de la industria confirmaron la versión de La Nación de que la tensión flotó en el ambiente cuando Costa y las cámaras empresarias se reunieron convocados por el funcionario, que se había desayunado de los aumentos de precios.
   “Estoy decepcionado”, fue una de las expresiones de Costa, que los empresarios escucharon al tiempo que intentaban justificar la “actualización” de los precios de venta que habían comenzado a experimentarse en las farmacias.
  El argumento de la industria fue que se trató del tercer tramo del incremento autorizado por el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, pendiente desde diciembre.  Pero además, hablaron e insistieron sobre los costos de producción, la devaluación del peso, la tendencia alcista del dólar y…las paritarias.
   Al margen de la sorpresa de Costa, alcanzaba con consultar la guía Kairos para detectar que las multinacionales hicieron punta a partir del 6 de enero con un incremento de precios.
  Incremento que superó en muchos casos los porcentajes que tácitamente había autorizado Moreno, antes de dejar el cargo. La excusa de las multinacionales, obvia, fue la tendencia alcista del dólar con el que importan desde las casas matrices.
   La canasta de medicamentos que se propone ahora está inspirada en el modelo acordado en 2009 para 598 medicamentos que tuvieron descuentos de hasta 30 por ciento.
   La industria propondrá previamente una “actualización” de precios que torne creíble y verosímil el acuerdo, como ocurrió con los supermercados.
  “El resto no se toca”, aclararon los directivos empresarios, sobre los precios actualizados de los medicamentos de venta por fuera de la canasta.
  Cuando en noviembre de 2009, la presidenta Cristina Fernández anunció el acuerdo con la industria farmacéutica, advirtió que “el desafío ahora está en implementarlo y poner toda la información a disposición de los usuarios, de esta que es una verdadera política de Estado".
 
  Además, en aquella ocasión la presidenta consideró que esta canasta traerá "más justicia, que siempre hace falta" y agradeció la predisposición de los empresarios del sector que "apostaron al bienestar de sus compatriotas".
  El mismo desafío aparece en horizonte, cuatro años y dos meses después. Y quiso el destino que los protagonistas fuesen  casi todos los mismos de aquellos días. Salvo Costa.