PARA ATSA,“ES UNA IRRESPONSABILIDAD “HABLAR DE PARITARIAS, POR AHORA

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Las paritarias se han convertido en el tema periodístico recurrente de los medios de comunicación. El escenario más temido. Cifras astrónomicas de aumentos estallan en los medios. Sin embargo, hay algunos dirigentes sindicales que proponen “para la pelota” hasta que se frene la inflación, como ATSA, el sindicato del personal de droguerías y laboratorios.

  ATSA tendrá su primera paritaria en abril, cuando comience a negociar con las droguerías, para luego proseguir con los laboratorios, entre mayo y junio.

  “Hablar de cualquier porcentaje de aumento en estos momentos sería una irresponsabilidad. No hay parámetros para negociar. Hay que para esperar que se frene la inflación, parar la pelota mientras tanto”, señalaron voceros de ATSA a Pharmabaires.

  “Ningún número es viable en el actual contexto”,  reforzaron los voceros de ATSA, que el año pasado cerró las paritarias con un incremento del 26 por ciento para el personal de droguerías y laboratorios.

  Los voceros de ATSA insistieron que por ahora no han hablado de porcentajes de aumentos “porque no somos irresponsables” pero estimaron que a partir de marzo deberán comenzar  a “afinar” los números, en la previa de las negociaciones con las droguerias.

  Héctor Daer, titular de ATSA e integrante del Consejo Directivo de la CGT de Antonio Caló, anticipó que “los parámetros para negociar los próximos salarios se veran modificados” después de que el gobierno admitió una inflación de 3,7 por ciento en enero.

  A su vez, la CGT de Hugo Moyano advirtió que “se viene una negociación muy dura” y anticiparon una demanda de 35 por ciento de incremento salarial.

  El sector sindical que lidera Luis Barrionuevo tampoco quiere agitar los fantasmas sobre las presuntas intenciones golpistas que le adjudica el gobierno cuando hablan de inflación y paritarias, y menos anticipar el porcentaje de aumento que considerarían conveniente para cerrar una negociación.

  “Tenemos dos realidades: el gobierno blanqueó la inflación de enero de 3,7 por ciento, entonces estamos hablando de 37 a 38 por ciento anual, pero incluso las mediciones privadas hablan de hasta 60 por ciento de aumento”, señalaron voceros cercanos a Barrionuevo.

  La otra realidad es que “en los dos últimos años los acuerdos paritarios acumularon una pérdida del 3 al 6 por ciento por debajo de la inflación”, agregaron.

  Los diferentes referentes sindicales coinciden que además el gobierno sigue “pisando” los fondos de las obras sociales mientras las clínicas y sanatorios privados están hablando de incrementos de 40 por ciento en los contratos de prestaciones.

  Ricardo Pignanelli, secretario general de Smata y hombre fuerte de la CGT aliada al kirchnerismo,  también se negó a dar una cifra para discutir en paritarias y fundamentó su posición: "Hablar de un número, como se está haciendo desde enero, sólo sirve para darles el aval a los formadores de precios para que cambien la tiquetera y le sigan pegando a la remarcación".

  "Yo creo que tenemos que discutir la rentabilidad de las empresas, los volúmenes de producción, la productividad, la canasta necesaria para los trabajadores, y de ahí seguro va a salir un número que va a conformar a ambas partes. La buena negociación termina en un número que conforma al trabajador y que no lo deja al patrón desequilibrado", indicó el sindicalista en declaraciones a Página/12.

   Lo cierto es que ningún sindicalista “quiere ser otro Rogelio Papagno” el titular de la UOCRA y de las 62 Organizaciones que en 1975 firmó las paritarias por un tercio de la inflación del “Rodrigazo”, presionado por Isabel Perón, señalaron voceros sindicales.