PRECIOS, EN LA DULCE ESPERA

Visto: 922

El secretario de Comercio, Augusto Costa, prometió responder en los próximos días al pedido de actualización de precios solicitada por las cámaras farmacéuticas, que advirtieron al funcionario sobre la amenaza de que muchas empresas, pequeñas y medianas, tuviesen que discontinuar su producción, si persistía la negativa a autorizar aumentos.

Costa ha restablecido el diálogo con las cámaras farmaceúticas después de varios meses de “congelamiento”. Pero todavía no autorizó a los laboratorios a introducir actualizaciones de precios, aunque su posición aparenta ser menos inflexible que hace algunos meses, señalaron interlocutores de la industria, que alientan la esperanza de una respuesta positiva.

El esquema que se discute en estos momentos con Costa implicaría un aumento del 12 al 15 por ciento hasta fin de año, que se aplicaría en dos etapas, repartidas entre octubre y diciembre. 

Durante las reuniones con  Costa, CAEME apeló a la “devaluación” de hecho para reclamar una actualización de precios. Apelaron a las demandas de sus casas matrices que aportan las materias primas o los productos terminados.

CILFA mencionó los desajustes entre precios y costos que se han producido desde enero pasado, agravado con las “correcciones” de precios que debieron aplicarse en abril.

Cooperala advirtió que muchos pequeños y medianos laboratorios corrían el  riesgo de “caerse” en cuestión de meses, de no mediar la actualización. De paso, la cámara solicitó un régimen especial de promoción para las pymes farmacéuticas.

Los laboratorios afrontan otro problema financiero: la deuda de 2.500 millones de pesos del PAMI con el sector. Los farmacéuticos a su vez reclaman una deuda de 600 millones de pesos.

Luciano Di Cesare, director ejecutivo  del PAMI, durante la renegociación del convenio con la industria, reconoció  la existencia de un problema “financiero” y que no siempre puede “manejar” los giros del Anses, que son fundamentales para cancelar las acreencias con la industria.

Durante las jornadas organizadas por la Federación Farmacéutica de la República Argentina ( FEFARA) la semana pasada, surgieron debates candentes sobre la situación del mercado farmacéutico argentino y la continuidad del actual modelo de prestaciones al PAMI y a las obras sociales.

El panorama no fue alentador para la mayoría de los expositores, que vaticinaron un conflictivo 2015 a causa de  las dificultades por sostener las prestaciones y las coberturas. O sea, más de lo mismo.  

Mientras tanto, varios colegios farmacéuticos del interior del país pusieron entre puntos suspensivos la continuidad del convenio con el PAMI. 

Germán Daniele, titular del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, expresó que “a partir del año pasado ya se rompió el equilibrio entre las farmacias que se abren y las que cierran.“Hay muchas farmacias chicas y medianas que les cuesta atender PAMI por el alto porcentaje de cobertura, donde la farmacia no recibe casi nada en efectivo para afrontar sus compromisos.

Carlos Usandivaras, titular del Colegio de Farmacéuticos de Jujuy, a su vez explicó que “no es que no queramos atender al PAMI, lo que pasa es que nosotros tenemos unos cupos para medicamentos asignados al PAMI por las droguerías. Cuando se atrasa el PAMI, nosotros no podemos pagar el cupo anterior, entonces nos vemos en una situación que la droguería nos corta la cadena de comercialización y lo único que tenemos que decir es : no atiendo PAMI porque estoy esperando a cobrar”.