J&J CONDENADO A PAGAR MIL MILLONES DE DÓLARES DE INDEMNIZACIÓN

La multinacional Johnson & Johnson fue condenada  por un jurado de Dallas, Texas, a pagar de mil millones de dólares a los damnificados por sus implantes de cadera Pinnacle Ultamet que experimentan deficiencias que ya le costó a la empresa estadounidense abonar otra indemnización de 150 millones de dólares en marzo pasado.

Los 6 demandantes contra J&J reportaron lesiones como la muerte de tejidos y la erosión ósea que culparon al diseño del dispositivo.

Los jurados del Tribunal de Dallas para el Distrito Norte de Texas encontraron que los implantes de cadera Pinnacle Ultamet, fabricados por la división DePuy Orthopedics de J & J, estaban "diseñados defectuosamente" y que J & J y DePuy no advirtieron a los consumidores del riesgo.

El juicio consolidado 6 casos de los más de 8.000 demandas de la empresa enfrenta por los implantes  Pinnacle Ultamet.

La empresa multinacional había sido condenada en marzo de 2016 a pagar una indemnización de 500 millones de dólares en una demanda similar.

Sin embargo,  durante la apelación  consiguió  que un juez Federal redujera el monto de la indemnización de 500 a 150 millones de dólares en julio pasado y ahora volverá a apelar con la esperanza de obtener un fallo benevolente similar.

La multa fue sustancialmente reducida en virtud de una ley del Estado de Texas que reduce los daños punitivos, pero no detiene las miles de demandas aún en trámite.

"DePuy actuó apropiadamente y responsablemente en el diseño y pruebas de Pinnacle Ultamet Metal-on-Metal, y el producto está respaldado por un sólido historial de datos clínicos mostrando dolor reducido y movilidad restaurada para pacientes que sufren de dolor crónico de cadera", dijo Mindy Tinsley ,  portavoz de DePuy.

Mientras la compañía niega la mala conducta, dejó de vender los implantes en agosto de 2013, luego de un anuncio de la FDA diciendo que intensificaría su proceso de revisión para nuevas versiones del producto.

Esta no ha sido la única condena contra J&J durante el año pasado, pues en sendos fallos

La mutlinacional  fue condenada  a indemnizar con más de 120 millones de dólares a dos mujeres - una fallecida - que contrajeron cáncer de ovarios por utilizar su talco para la higiene íntima.

En el primer fallo, Johnson &Johnson fue condenado  en febrero de 2016 a pagar 72 millones  de dólares por el caso de una mujer que falleció por cáncer de ovarios en Alabama.

Jackie Fox, de Alabama, murió en 2015, a los 62 años, tras haber utilizado los polvos de talco para bebés y otros para higiene femenina deJ&J durante décadas.

La familia de Foz alegó en el juicio que la empresa conocía los riesgos del producto pero no avisó a los consumidores y el jurado condenó a J&J por "responsabilidad por producto defectuoso, negligencia y conspiración".

En el segundo fallo, el laboratorio sentenciado  por un tribunal de St Louis  a indemnizar con 55 millones de dólares a una mujer que denunció haber contraído cáncer de ovarios tras utilizar los polvos de talco de esta marca para su higiene íntima.

La demanante, Gloria Ristesund, de 62 años, dijo que usó los productos de higiene íntima de J&J en sus genitales durante décadas.

Se trató de la segunda derrota judicial que conlleva un pago millonario para la empresa, que se enfrenta a unas 1.200 demandas que la acusan de no avisar adecuadamente a los consumidores sobre los riesgos de sus productos de talco.

La empresa insistió en que sus productos son seguros y apeló  la sentencia.

"Desafortunadamente, la decisión del jurado va contra 30 años de estudios por parte de expertos médicos de todo el mundo, que siguen defendiendo la seguridad del talco cosmético", dijo en un comunicado la portavoz de la empresa, Carol Goodrich.

J&J  ya había  acordado en noviembre de 2013 para una multa record de 2.200 millones de dólares por promocionar tres medicamentos para usos distintos a los que fueron autorizados.

El acuerdo con el Departamento de  Justicia fue  uno de los más onerosos de la historia de Estados Unidos contra una empresa del sector sanitario por fraude,  conducta criminal y violación del código civil.

"La conducta (de J&J) pone en peligro la salud y seguridad de los pacientes y daña la confianza pública", indicó el Fiscal General de EE UU, Eric Holder.

El comportamiento  fraudulento denunciado por el Departamento de Justicia involucró a dos medicamentos utilizados para el tratamiento de esquizofrenia (Risperdal e Invega) y un tercero para problemas cardiacos (Natrecor), que en algunos casos fueron promocionados para otros usos no aprobados por la FDA.