MALAS NOTICIAS PARA PFIZER. DURA SENTENCIA DE LA JUSTICIA ARGENTINA

La multinacional Pfizer, el laboratorio número uno del mundo ha sido noticia mundial por la multa que le impusieron en Estados Unidos por sobornar a médicos y funcionarios públicos en el exterior, al mismo que la justicia argentina acaba de acusarlo de “conducta delictiva” y le inició una acción penal, por motivos semejantes.

Pfizer acordó con el Departamento de Justicia de Estados Unidos pagar sendas multas  de 60 millones de dólares y 48 millones de euros por sobornar a médicos, reguladores de precios y funcionarios públicos en Rusia, Bulgaria, Croacia, Kazajistán, Serbia, República Checa, China e Italia.

 

El pago de las multas pone fin al contencioso  con el Departamento de Justicia y el acuerdo incluye también a su subsidiaria Wyeth que acordó desembolsar 18,8 millones de dólares por compartir las prácticas ilegales.

La lista de países en los que Pfizer cometió “conductas ilegales en el extranjero” que son penalizadas por  el organismo regulador del mercado de valores de Estados Unidos, la  Securities anda Exchange Commmssion (SEC), excluye, por ahora, a la Argentina, donde  en una reciente  sentencia judicial el laboratorio multinacional fue acusado de practicar "una conducta delictiva" y  "financiar un oscuro sistema de coimas y sobornos a los médicos en el marco de la cadena de comercialización de los medicamentos".

El fallo fue emitido por el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción Número 27 de la capital Federal, durante un juicio iniciado contra dos ex jefes de zona de sus visitadores médicos.

A partir de un juicio que le salió por la culata, pues buscaba que la justicia condenara a sus ex empleados por defraudación, Pfizer quedó envuelto en un escándalo de imprevisibles consecuencias para la multinacional, ya que el juez de Instrucción Alberto Baños y la secretaria del juzgado María Noé Rodríguez  recomendaron girar los antecedentes al Juzgado Nacional en lo Penal Económico Número 8 para que determine la gravedad de las conductas delictivas  y las eventuales condenas penales.

La demanda de Pfizer se convirtió en un tiro en el píe porque durante el juicio se comprobó que los visitadores médicos eran apenas un engranaje de un mecanismo tipificado como "conducta delictiva" y en la sentencia judicial  se responsabiliza a la empresa de forzar a sus empleados a pagar coimas  y distribuir costosos regalos entre los médicos para que receten sus productos.

La secretaria María Noé Rodríguez en la sentencia de más de sesenta páginas señaló que durante la investigación "he tomado conocimiento con absoluto asombro de todo un oscuro sistema de coimas y sobornos". 

"Ejemplifiquemos: el laboratorio identifica a los denominados "médicos-negocios" es decir, aquellos con mayor potencial prescripto y env{ia a un agente de propaganda médica a captar su voluntad mediante el ofrecimiento de diversos beneficios económicos como puede ser la entrega de un determinado electrodoméstico o un cheque o dinero en efectivo de tal manera de asegurar que aquél recete sus productos", describió la sentencia  sobre Pfizer. 

"Tengo motivos suficientes para pensar entonces que estos médicos recibieron dinero por haber recetado los productos de Pfizer pero (los visitadores médicos) suscribieron el correspondiente recibo para tales gastos por conceptos que no eran los reales", fue la lapidaria conclusión de la secretaría Noé Rodríguez.

En su descargo, el director de ventas de Pfizer para el Cono Sur, el brasileño Adilson Wladimir Montaneira, al declarar ante la justicia argentina recurrió al argumento de culpar a sus subordinados de distribuir prebendas por iniciativa propia y aseguró que la política de promoción médica del laboratorio "estaba estrictamente ligada al código de ética del laboratorio".

La sentencia no puede ser más inoportuna para Pfizer pues está a la espera de su nueva CEO en Argentina, la belga  Anne Nijs, que previamente fue directiva de la multinacional en Ucrania y Bielorrusia.

Pzifer no ha sido el único laboratorio castigado por la justicia de Estados Unidos por pago de coimas y conductas ilegales en el exterior, comportamiento penalizado si la empresa acusada cotiza en Wall Street. Johnson & Johnson también acordó el año pasado pagar 70 millones de dólares al comprobarse sobornos a profesiones médicos en Grecia, Polonia e Irak.

Además, la  multinacional inglesa Glaxo Smith Kline (GSK) acordó en noviembre pasado en los tribunales de Nueva York pagar una multa de tres mil millones de dólares para cerrar tres juicios con el gobierno de Estados Unidos  por  ocultar información  de los medicamentos antidepresivos Paxil y Wellbutrin y Avandia contra la diabetes, que provocaron intentos de suicidios, convulsiones y miles de ataques cardiovasculares desde 1999, según las autoridades sanitarias de  Estados Unidos y el Senado de ese país.