FUNDACIÓN GEP PIDIÓ QUE EL INPI RECHACE DE INMEDIATO PATENTES DE REMDESIVIR PARA GARANTIZAR LA PRODUCCIÓN LOCAL

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La Fundación GEP reclamó al Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) que rechace “de forma urgente” las solicitudes de patentes de Remdesivir presentadas por el laboratorio Gilead para facilitar “la producción local y el acceso universal a versiones genéricas asequibles” para los pacientes de COVID 19.

Lorena Di Giano, directora ejecutiva de la Fundación GEP, recordó que Gilead presentó cinco solicitudes de patentes por Remdivisir “que no cumplen los requisitos de la ley, ya que encontramos en otras patentes y en bibliografías”.

Fundación GEP presentó una oposición contra las solicitudes de Gilead ante el INPI, de la que espera un tratamiento “urgente”, pidió Di Giano, porque “hemos hablado con laboratorios nacionales que están dispuestos a encarar su producción, pero tienen el problema de las patentes”.

“Hay empresas nacionales interesadas en fabricar una versión genérica del Remdesivir pero tienen la misma preocupación que nosotros por las patentes”, comentó Di Giano, durante un zoom organizado por el centro de profesionales farmacéuticos Ceprofar.

“Si el INPI da curso a esta oposición y rechaza las patentes, Argentina dará un paso más para garantizar el acceso a este medicamento, ya que podría producirse localmente y así abaratar su precio”, vislumbró.

Di Giano recordó un antecedente similar con Gilead cuando impugnaron el monopolio de Sovaldi (sofosbuvir) y mediante la producción de versiones locales se redujo sensiblemente el precio del medicamento.

Cuando Gilead introdujo Sovaldi en Argentina “cotizaba de 11 mil a 12 mil dólares el tratamiento”, mientras que “en la última licitación del Ministerio de Salud se cotizó 350 dólares el tratamiento con sofosbuvir porque han sido posibles las versiones genéricas”, comparó Di Giano.

La directora ejecutiva de Fundación GEP informó durante el zoom que aún no han podido entrevistarse con las nuevas autoridades del INPI en virtud de las limitaciones que impone la cuarentena, pero compartió una definición política al afirmar que “venimos de cuatro años de la terrible gestión anterior” en el instituto.

“Lo más importante es que el INPI rechace las solicitudes de patentes que Gilead pretende obtener sobre esta droga en Argentina, que no cumplen con los requisitos legales para obtener ese título de propiedad”, explicó Lorena Di Giano, insistiendo sobre la importancia de la fabricación local.

La producción mundial de Remdesivir ha sido acaparada por el gobierno de Donald Trump, porque es el medicamento recomendado por la FDA y la EMA para los tratamientos graves de COVID 19.

Sin embargo, la efectividad del medicamento todavía es motivo de controversias porque “si bien es una ayuda que reduce los días de internación, al mismo tiempo no hay evidencias concluyentes de que sea efectivo para los tratamientos”, agregó la expositora.

Durante el zoom de Ceprofar, el médico Pedro Cahn (uno de los asesores presidenciales) anunció que en dos semanas la ANMAT aprobará el suero inmune de origen equino para el tratamiento del COVID 19 desarrollado por el laboratorio argentino Inmunova.

Cahn comparó que la pandemia hubiese sido en África “tardarían cinco años en descubrir una vacuna, pero se busca con mucha intensidad y con aportes de países desarrollados, porque es un problema de salud que afecta a esos países”.

“Por lo tanto las condiciones están dadas para tener la vacuna” en los plazos perentorios que vaticinan los laboratorios que emprendieron su investigación y desarrollo.

Cahn, igualmente advirtió que descubrir la vacuna es la primera etapa de una dimensión más completa, “porque después hace falta producirla a escala industrial”.