AVANZA LA GENETICA REPRODUCTIVA PERO FALTA REGULACION ESTATAL

Pese a los avances conseguidos desde mayo de 2013 cuando se sancionó en Argentina la Ley 26.862 de Reproducción Médicamente Asistida, todavía existen “zonas grises” en la reglamentación que permiten a las empresas de medicina prepaga y a las obras sociales eludir el financiamiento de los aún costosos tratamientos, advirtieron expertos en fertilidad.

La advertencia fue formulada por Isabel Rolando, fundadora y presidenta de la Asociación Civil Concebir, y Sergio Papier, director médico del centro especializado CEGYR de Buenos Aires y presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva, durante una conferencia organizada por el laboratorio Merck de Alemania con motivo de cumplirse el vigésimo aniversario de la aparición de su hormona gonadotropina recombinante, que revolucionó los tratamientos de fertilidad.

Rolando y Papier coincidieron que la ley 26.862  “fue un gran avance en los derechos, pero quedaron afuera la paternidad sin pareja, las mujeres con enfermedades y las parejas masculinas igualitarias”.

Rolando subrayó que “está faltando la ley de regulación de la Fertilización asistida, que es la cuarta pata de la mesa”.

Isabel Rolando reconoció que queda trabajo por hacer, pero “hoy está garantizada la cobertura de tratamientos para la pareja heterosexual, la homosexual femenina y las madres solteras por elección, lo que nos habla de un país mucho más igualitario e inclusivo que el que teníamos unos años atrás”.

“El Estado debe hacerse cargo y necesitamos una autoridad de regulación, para que no quede en manos de los financiadores la regulación de la fecundación asistida”,  pidió Papier.

Rolando y Papier en tal sentido reclamaron que “necesitamos mejorar la ley porque la reglamentación no salió bien y no es muy explícita porque deja muchos grises”.

Un proyecto de ley avanzó este año en la Cámara de Diputados pero los disertantes vaticinaron que el Senado introducirá cambios,  entonces volverá a recomenzar el camino y difícilmente se apruebe antes de que finalice el período de sesiones ordinarias. La expectativa es un proyecto “mejorado” para el año próximo.

Rolando interpretó que actualmente en el Congreso Nacional las legisladoras que  tienen la llave para debatir el proyecto y acelerar su tratamiento son presidentas de comisiones “muy dogmáticas” y que las objeciones básicamente giran en torno a los embriones.

“En Argentina hay 20 mil embriones congelados”, precisó Rolando, pero las prepagas no cubren la congelación ni la transferencia de los embriones porque, precisamente,  “se aprovechan de las zonas grises”.

“Vivimos la era de la genética reproductiva  que no solo avanza en la reproducción asistida, sino que evita las enfermedades genéticas en la descendencia”, señaló Sergio Papier,

Papier definió a la actual era de la genética reproductiva como la “tercera revolución” en el terreno de la reproducción asistida que comenzó a “revolucionar” a la medicina reproductiva a partir de 1978, cuando en Inglaterra nació Louise Brown, la primera bebé concebida por fertilización en vitro.

El experto fue el encargado de reseñar los avances conseguidos en la reproducción asistida durante la conferencia “20 años de avances en el campo de la fertilidad”, organizada por el laboratorio Merck.

Papier resaltó que  la gonadotropina recombinante se constituyó en una indispensable herramienta terapéutica para  millones de mujeres en todo el mundo y “ofrece una terapia personalizada y cada vez más amigable”.

“Los fármacos recombinantes presentan múltiples ventajas con respecto a los urinarios: están libres de otras hormonas, presentan mayor grado de pureza y menos contaminantes, y poseen mayor consistencia entre diferentes lotes, lo cual hace que sean fármacos eficaces y con mejor perfil de seguridad”, explicó Malena Tilli, Directora Médica de Merck en Argentina.

Precisamente, el laboratorio aseguró que “en el mundo ya se han logrado dos millones de nacimientos en más de 100 países a partir de la estimulación ovárica con la hormona de Merck”.

Merck a su vez heredó la tradición de Serono, laboratorio que desde 1906 comenzó a producir medicamentos para la fertilidad. Papier relató un episodio poco difundido: el laboratorio para elaborar sus fármacos urinarios recogía orina en los conventos de monjas de Italia, con la autorización del Vaticano.  

Para Papier, Argentina y Latinoamérica “están a la altura de los mejores centros del mundo. El desafío consiste en lograr mayor acceso a los tratamientos manteniendo la calidad de los establecimientos y los procedimientos que se ofrecen”.

Papier afirmó que  “la cantidad y la calidad de los óvulos que presenta la mujer son dos aspectos fundamentales para el logro de los mejores resultados”. En ese sentido, sostuvo el especialista que “la estimulación ovárica es un paso esencial en el abordaje terapéutico en la búsqueda de la concepción”.

“Es un proceso en el que se aplican unas hormonas para estimular la ovulación antes de una fertilización in vitro. Unas de las hormonas que se utilizan con este fin son las gonadotrofinas recombinantes, que se obtienen por técnicas de ingeniería genética de última generación a partir de células habitualmente de mamíferos”, explicó Papier.

Fundada en 1668, Merck de Alemania es la empresa famacéutica y química más antigua del mundo. La familia fundadora sigue siendo el dueño mayoritario del grupo empresario que cotiza en bolsa.

Merck, con sede central en Darmstadt, en el Land de Hesse, Alemania,  tiene los derechos sobre el nombre y la marca Merck globalmente. Las únicas excepciones son Estados Unidos y Canadá, donde la empresa opera como EMD Serono, MilliporeSigma y EMD Performance Materialsrectora.