CEPROFAR ADVIRTIÓ SOBRE INTENTOS DE REUTILIZAR MATERIAL SANITARIO

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El centro de farmacéuticos CEPROFAR advirtió sobre intentos de reutilizar material sanitario sin garantías de esterilidad y que debieron presentarse al menos medio centenar de amparos judiciales para exigir de hospitales y sanatorios que provean equipos adecuados de protección.

“Nos alarma, en particular, y como ejemplo de algunas iniciativas que denunciamos, que haya instituciones científicas que propongan – y algunas instituciones sanitarias que pretendan llevar a la práctica- el reprocesamiento o la esterilización, sin evidencia científica que lo avale, de dispositivos respiratorios como los N95, de suma importancia para la protección del personal de salud que está en contacto, o en peligro potencial de estar en contacto, con pacientes Covid”, señaló el centro de profesionales farmacéuticos en un comunicado.

Rubén Sajem, directivo de CEPROFAR, alertó que “hay clínicas que están reprocesando elementos de protección para el personal, lo que no los hace seguros ni está validado por la autoridad sanitaria, y tampoco hay evidencia científica ni antecedentes que lo permitan”.

El centro de profesionales farmacéuticos analizó que “en la actual situación de pandemia por Covid-19, cuidar y apoyar al personal de Salud es un tema indiscutible y primordial”.

Pero, “esta primera afirmación, que parece obvia, deja de serlo cuando ya hay más de medio centenar de amparos judiciales que avalan pedidos formales del personal de salud que solicitan se los provea en forma adecuada de equipos de protección personal (EPP)”. 

“En general, las presentaciones judiciales a las que hemos tenido acceso reclaman la entrega urgente de los EPP recomendados por la OMS, por el Ministerio de Salud de la Nación y por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo -ya que las ART deben responder ante los riesgos-“, explicó Sajem.

Entre los productos y elementos que se pide que se provean en dichas demandas,  Sajem mencionó  alcohol en gel, alcohol de 70°, jabón líquido, toallas descartables para secarse las manos, barbijos N95, barbijos quirúrgicos, termómetros infrarrojos, guantes descartables  nº 7, 7 y medio y 8, mamelucos hemorrepelentes, antiparras, máscaras vinílicas, camisolines de alta densidad, botas, cofias descartables y calzado cerrado lavable, que se usan de acuerdo a cada protocolo de seguridad por el personal de salud.

Sajem comentó que “uno de los amparos mejor fundados es el que obliga al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a entregar EPP al personal de salud del hospital Ramos Mejía”.

El fallo se fundamenta en el artículo 20 de la Constitución de la Ciudad, que establece que el gasto público en materia de salud constituye una inversión social prioritaria.

“Fue necesario llegar a esta instancia judicial para obligar al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a entregar los elementos de protección que se requerían: el fallo reafirma el derecho del personal de salud “a contar con todas las medidas y elementos que resulten necesarios para evitar el contagio del COVID-19 en ocasión de sus funciones”, y ordena “que dichas medidas y elementos deben ser diseñados y proveídos por el GCBA en tanto empleador”, obligando también a la ART, conjuntamente con el Gobierno de la CABA, en cuanto a las responsabilidades por los riesgos asumidos”, explicó CEPROFAR.

“En una situación como la actual, apartarse de las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y de los fabricantes de los productos autorizados, sin apoyarse en  evidencia científica, cuando en otros países tampoco se cuenta con evidencias acerca de la efectividad de los procesos que se pretende aplicar a estas máscaras contaminadas, nos parece temerario”, subrayó CEPROFAR.

“Más aún, con las características particulares de reuso repetido de estos productos en nuestro medio. Porque no se puede exponer al personal de salud a una posibilidad de infección con un producto que se pretende decir que ha sido reprocesado y esterilizado –en contra de toda la bibliografía disponible-, cuando ni siquiera se lo puede lavar. Menos aún proponer técnicas riesgosas y de dudosa efectividad como la radiación UV”, precisó.

Para ampliar esta cuestión  se recomienda consultar el artículo “Problemas en el uso de respiradores N95”http://www.ceprofar.com.ar/2020/04/20/problemas-en-el-uso-de-respiradores-n95-barbijo-con-filtro-de-particulas-n95/ )

El centro de profesionales farmacéuticos “comentó que estos momentos críticos, hay procedimientos que no son opinables, y los profesionales de la salud debemos seguir la rectoría de las autoridades sanitarias y las recomendaciones oficiales en cada momento respecto a los EPP, que pueden ser dinámicas”

Pero si las iniciativas pretenden avanzar buscando o avalando un ahorro económico, proponiendo procedimientos sin pruebas y sin evidencias comprobables, ocultando los riesgos a los usuarios, se las debe denunciar”, pidió el comunicado.

“A la vez, es importante que en estos momentos todas las entidades sigan las indicaciones de las autoridades sanitarias: si cada una quisiera seguir sus propias iniciativas y opiniones, se generarán prácticas riesgosas y una mayor transmisión del virus”, completó CEPROFAR.