UNA CAMPAÑA DE LA SOCIEDAD ARGENTINA DE PEDIATRÍA PROMUEVE CUMPLIR CON EL CALENDARIO DE VACUNACIÓN

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Bajo el slogan “Vacuname a tiempo – Las vacunas salvan vidas” la iniciativa de la Sociedad Argentina de Pediatría insta a cumplir con el cronograma de vacunación gratuito y obligatorio del Calendario Nacional de Inmunizaciones.

Destacan que las vacunas son seguras, previenen enfermedades graves y salvan vidas, tal como se evidenció con el SARS-CoV-2.

Según un informe especial de la SAP y UNICEF, con el devenir de la pandemia de SARS-CoV-2, en 2020 las coberturas nacionales de los esquemas de vacunación en menores de un año cayeron 19 puntos en comparación con el 2015 y 8 puntos con el 2019.[1]

"Todos los niños deben ser vacunados desde el nacimiento, siguiendo los lineamientos del Calendario Nacional de Inmunización. Las vacunas estimulan al sistema inmune para generar defensas frente a enfermedades que pueden ser graves". Así lo informaron especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en el lanzamiento de su campaña ‘Vacuname a tiempo – Las vacunas salvan vidas’, una iniciativa que tiene por objetivo mejorar los niveles de coberturas vacunales en Argentina, que han venido disminuyendo en los últimos años, especialmente a causa de la pandemia por Covid-19.

“Tal como quedó demostrado contra el coronavirus SARS-CoV-2, las vacunas son una de las medidas sanitarias que mayor impacto tienen en la salud de la población. Benefician tanto a las personas vacunadas como a aquellas no vacunadas. Son seguras, salvan vidas y previenen enfermedades. Gracias a la vacunación, se han logrado disminuir los casos de enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y la rubeola”, afirmó Elizabeth Bogdanowicz, médica Infectóloga Pediatra, miembro del Comité de Infectología de la SAP.

En este contexto, y bajo los hashtags #VacunameATiempo #Vacunacion #CalendarioNacional y #LasVacunasSalvanVidas, es que la SAP inicia la campaña en los medios de comunicación y redes sociales, con la intención de fomentar la vacunación y recuperar los esquemas atrasados para garantizar el control y erradicación de las enfermedades inmunoprevenibles. Se puede acceder a más información en el sitio web www.vacunameatiempo.com,en el que también se podrá chatear online con un pediatra que asesorará sobre el tema de forma gratuita.

La iniciativa cuenta también con el apoyo de Pfizer y Sinergium Biotech.

“Es importante que los niños, niñas y adolescentes reciban en tiempo las vacunas que tienen recomendadas en las diferentes edades, con el fin de estimular al sistema inmune para que genere defensas contra las enfermedades denominadas inmunoprevenibles”, explicó Gabriela Tapponnier, secretaria del Comité de Infectología de la SAP.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las vacunas logran evitar entre 2 y 3 millones de muertes por año y es importante entender que la vacunación no finaliza en la edad pediátrica, sino que se le debe dar continuidad en todas las etapas de la vida.[2].

La infectóloga Miriam Calvari sostuvo que “en el consultorio hay que distinguir entre los padres que necesitan más información para vacunar a sus hijos con mayor tranquilidad, de aquellos que adoptan posiciones extremas y sostienen argumentos basándose en información no comprobada científicamente. Una conversación franca con el pediatra resulta, habitualmente, en un cambio positivo en sus actitudes”.

Actualmente, el Calendario Nacional de Inmunización de Argentina contiene 19 vacunas, resultando ser de los más completos de la región. Estas son gratuitas, obligatorias y se aplican en los vacunatorios centros de salud y en los hospitales públicos de todo el país.[3].

Datos alarmantes

Las coberturas de vacunación están en descenso, debido a múltiples factores: limitaciones económicas, disminución de los controles de salud, falta de confianza en las vacunas y falsas contraindicaciones, entre otros. Esto se agravó con la pandemia de COVID-19.

“Existen muchos riesgos asociados al incumplimiento de las inmunizaciones, entre ellos, la reemergencia de viejas enfermedades eliminadas en la región (tétanos neonatal o síndrome de rubeola congénita) y el aumento de casos de las enfermedades controladas como resultado de la vacunación (hepatitis A, enfermedades invasivas por Hib, difteria y tétanos)”, señaló Carlota Russ, médica Infectóloga, representante de la SAP en la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn).

Un informe especial elaborado en conjunto entre el Observatorio de la Niñez de la SAP y UNICEF en 2021, donde se analizaron los indicadores de coberturas de vacunación de niños, niñas y adolescentes de Argentina durante el período 2015-2020, reveló datos alarmantes: en 2020.

Las coberturas en menores de un año registraron una caída de 19 puntos comparadas con las de 2015 y de 8 puntos con las de 2019. Las coberturas de vacunación son inferiores al 90% contra la poliomielitis desde el año 2016 y con la vacuna quíntuple desde el 2017. Además, no recibieron el esquema primario completo de vacunación 160.000 niños y niñas menores de un año en el 2020.1

Por su parte, 162.000 niños y niñas de un año no recibieron la vacuna contra el neumococo; y a 147.000 niños y niñas de un año y 215.000 niños y niñas al ingreso escolar no se les aplicó la triple viral (sarampión, rubeola y parotiditis).

Mientras que a 193.000 mujeres y 220.000 varones adolescentes (11 años) no se les aplicó la segunda dosis de la vacuna contra el VPH. Tampoco recibieron el refuerzo de la triple bacteriana acelular (coqueluche, difteria, tétanos) 208.000 adolescentes en 2020.1.

Alejandra Bontcheff, del equipo de Infectología de la Sociedad de Pediatría aclaró que “en caso de esquemas interrumpidos, se completará con las dosis faltantes, pero en ningún caso deben reiniciarse los esquemas. Las dosis administradas previamente, si las hubiese, sólo se considerarán válidas cuando estén correctamente registradas o identificadas. Se administrarán de forma simultánea las vacunas que correspondan por edad Y es fundamental conocer y respetar los intervalos mínimos entre dosis”.

Aunque las vacunas puedan producir ciertos efectos secundarios, como dolor en el brazo o fiebre baja, suelen ser muy leves y temporales. Además, todas las vacunas autorizadas son sometidas a pruebas rigurosas y siguen siendo evaluadas tras su aprobación regulatoria.1.

“En Argentina no se registran casos autóctonos de sarampión desde el año 2000, de rubeola congénita desde 2009, de poliomielitis desde 1984, de difteria desde 2006, de tétanos neonatal desde 2007 y se redujeron en más del 96% los casos de trasplante hepático por el virus de la hepatitis A. En el mundo se ha erradicado la viruela en 1977”, concluyó la doctora Bogdanowicz.

La SAP, a través de su cooperación con otros organismos internacionales (como UNICEF y OPS) y su integración a la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE) y a la Asociación Internacional de Pediatría (IPA), y el Foro de Sociedades de Pediatría del Cono Sur (FOSPECS), participa del movimiento pediátrico mundial.

Para más información, por favor contactar nuestro sitio web www.sap.org.ar

[1] INFORME ESPECIAL DEL OBSERVATORIO DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA SAP-UNICEF. “Coberturas de vacunación un desafío para el pediatra”
[2] www.who.int/es/news-room/facts-in-pictures/detail/immunization
[3] https://bancos.salud.gob.ar/sites/default/files/2021-12/plan-de-vacunacion-por-edades-2022.pdf