PATENTES: VUELVEN LOS ESCENARIOS CONFLICTIVOS COMO EN LOS '90

La organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) volvió a convertirse en el campo de batalla contra las patentes farmacéuticas que obstruyan el crecimiento de los países emergentes. Pero también España, aliada de Washington en política internacional, parece haberse cansado de las patentes insustanciales. En Argentina comienza a discutirse licencias obligatorias y biosimilares, al influjo del ejemplo colombiano.
El ministro de Salud, Juan Manzur, ya tomó la decisión de dejar el cargo, sin esperar, incluso, al 10 de diciembre, cuando podría producirse un recambio ministerial. Cuando se aprestaba a recoger sus papeles y marcharse a Tucumán para concentrarse en la campaña a gobernador, sucedió la imprevisto: la enfermedad de la presidenta Cristina Fernández le obligó a posponer la partida.
Estados Unidos redobla su presión sobre América Latina por la extensión de las patentes farmacéuticas, a través de las imposiciones de los tratados de libre comercio que sometan a las industrias nacionales y les impidan ingresar al mercado con versiones más baratas. Se reedita la polémica y los escenarios de los 90, en momentos en que en Argentina comienza a diseñarse una estrategia, desde el Ministerio de Salud, para reglamentar los biosimilares que compitan con los biotecnológicos de alto costo.
Directivos de la Cámara Argentina de Biotecnología y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, mantuvieron un encuentro de trabajo en el que trataron temas vinculados con el avance de la biotecnología en el país y analizaron proyectos de "innovación", informó la entidad empresaria.


El PAMI mantiene una deuda de 2.500 millones de pesos con la industria por los medicamentos de alto costo y retorna la tensión entre el organismo y la industria, aunque se ha resuelto, en parte y por ahora, la deuda acumulada con los farmacéuticos.