EN VENEZUELA NO QUIEREN A LOS APM

La profesión de visitador médico corre el riesgo de desaparecer en Venezuela, debido a que los salarios de los agentes de propaganda médica no deben ser computados como parte del costo de producción de los medicamentos, según una nueva ley sancionada por el gobierno de ese país, que no los considera como empleados de los laboratorios y no les reconoce una labor de orientación e información de utilidad para los médicos. En otras palabras, “prescindibles”.



El Banco Central está limitando el drenaje de divisas solicitadas por los sectores importadores de mayor volumen –entre los que figuran la industria farmacéutica- y a los que el gobierno ha instado a financiar sus propias importaciones, acudiendo a entidades bancarias del exterior o a sus casas matrices.


El Ministerio de Salud de la Nación ratificó la aplicación de la resolución 1632 que a partir del 11 de marzo prohíbe la venta de productos y servicios que excedan la actividad tradicional de las farmacias y del profesional farmacéutico, como golosinas, alfajores, barras de cereal, carteras, accesorias ornamentales y recargas de celulares.