ACUERDO DE PRECIOS BAJO PRESION

El jueves 20 de febrero, casi a medianoche, los representantes de los laboratorios nacionales fueron convocados de urgencia por el ministerio de Economía Axel Kicillof, para recibir un mensaje conminatorio: debían retroaer los precios de los medicamentos sí o sí, con la advertencia de que la propia presidenta, Cristina Fernández, exigía una resolución inmediata.



Las paritarias se han convertido en el tema periodístico recurrente de los medios de comunicación. El escenario más temido. Cifras astrónomicas de aumentos estallan en los medios. Sin embargo, hay algunos dirigentes sindicales que proponen “para la pelota” hasta que se frene la inflación, como ATSA, el sindicato del personal de droguerías y laboratorios.
Novartis afronta en Japón una demanda criminal por sus publicidades engañosas y Sanofi deberá indemnizar en Barcelona a las mujeres que les ocultó los efectos secundarios de su medicamento Agreal.
Los sindicatos ya se pintaron la cara para comenzar a discutir paritarias en las próximas semanas. Marzo parece lejano, cuando los reclamos salariales ya están en “la calle”. La dinámica económica acelera los tiempos y ante el piso de las demandas salariales, se vislumbra una discusión desordenada y virulenta, que genera pavura entre los empresarios.
El director ejecutivo de Bayer, Marijn Dekkers, lo dijo con todas las palabras: “las licencias obligatorias son esencialmente un robo” y “nosotros no desarrollamos medicamentos para indios, sino para los pacientes occidentales que pueden permitírselo (pagarlos)”.